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jueves, 24 de noviembre de 2011
Lo que la presidenta diga, decían todo el día
A las 3 de la mañana llegué el domingo de presidir una mesa electoral. 62 euros paga el estado por 17 horas de trabajo con falta de asistencia penalizada con cárcel. Hay quién que no va, pero eran 62 euros que aquí hacían falta. Qué circo para que nos roben los ricos a costa de los arbolitos. La natura, libre, libertarizada en sepia y blanco. Hay que hacer que los ojos que vienen con las papeletas miren desde más atrás. Para que no vuelvan. Empezar a publicar los nombres de los que mandan de verdad, sacar a la luz sus procedimientos, no nos lo van a dejar demostrar, pero, irlo contando. Por supuesto que la presidenta no ha votado. Sí que me he divertido, pero no he votado. Llamémoslo política a largo plazo. Ni uno ni otro ni otro ni uno, ni los de más allá, si me das a escoger, no escojo, pero aconsejaría al que quiera escoger que escoja lo menos rancio. Este sistema NO se cambia desde dentro. Hay que erradicarlo. Hay que quererles, eso sí, hay que quererles. Para que se les cure la usurería esa que les recorre el cuerpo. Capaces de matar son, capaces de matar.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
¿Ausenta? ¿Eva Manzana?
Va de negro y verde
muy fashion con personal style
tocado impensable en la cabeza
taconcísima, a ver cómo aguanto de pie
pestaña a tutiplén, también verdes
reparte poemas de humor
le hablan las cosas, los electrodomésticos
le dan señales sobre su vida
ay, los hombres...
recita un poema de humor
canta una canción de humor
es muuuuuy tierna
como pizpireta
shhhhh
está a punto de nacer
muy fashion con personal style
tocado impensable en la cabeza
taconcísima, a ver cómo aguanto de pie
pestaña a tutiplén, también verdes
reparte poemas de humor
le hablan las cosas, los electrodomésticos
le dan señales sobre su vida
ay, los hombres...
recita un poema de humor
canta una canción de humor
es muuuuuy tierna
como pizpireta
shhhhh
está a punto de nacer
jueves, 9 de septiembre de 2010
Cierro la puerta de la tienda y siento en las manos cómo el dinero las ha cambiado. Hay un peligro de barranco, pero lo quiero vadear. Es todo un vacío, oscuridad inmensa más inmensa sin ti. Soltar esas cosas como si de otra piel se tratase, resecarlas hasta que se desprendan. El impacto del boomerang igual se puede atenuar dejándolo rebotar, soportando la sacudida. Sé que me falta un ajuste, sé que me falta un ajuste, me veo la mezquindad y me hago cargo de ella, ah, que de sombras me recorren. Las lágrimas me sorprendieron en el punto exacto, eran tan purificadoras, que pena que me pillaran sin momento para ellas, será por algo...
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Camino hacia un sitio que me estoy inventando y que ya existía, a veces me paro.
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Camino hacia un sitio que me estoy inventando y que ya existía, a veces me paro.
martes, 20 de julio de 2010
Hay mucho jaleo. El productor, la cantante, el realizador y el actor famoso están sentados en la mesa. Camina mucha gente por la casa. Me he quedado en una esquinita del sofá pensando las acciones de cada plano, con el tabaco, cenicero, post-it y bolígrafo. Observo dentro de la escena como de lejos. Ya sabes. Buenrollito de la situación. Yo, es verdad que estoy triste. Ahora caigo. No es miedo sólo. Es certeza. Tengo que vivir conmigo. Son tantas veces que no sé si sacarla del bolso. La última vez, digo. Si no fuera por ...( un momento, teléfono)
Si no fuera decía, si no fuera por nada, digo. Me ha robado el productor mi esquina chiringuito. Sé todo lo que me está volando alrededor de la cabeza, son fantasmas vivos. Busco el ancla. Algún ancla. Algún ancla de acero fino. Que me pose en algún bronquio mientras inspiro. Que me apoye el pie cuando piso. Que presione la tecla sin dudar cuando escribo. Que me saque de la rima en i-o. Flu -ir para otro sitio, io. Yo. Pausa. Más pausa. Es un inconmesurable. Abismo. Cerrar los ojos y pensar en la luz al final del túnel, la luz al final del túnel.
Si no fuera decía, si no fuera por nada, digo. Me ha robado el productor mi esquina chiringuito. Sé todo lo que me está volando alrededor de la cabeza, son fantasmas vivos. Busco el ancla. Algún ancla. Algún ancla de acero fino. Que me pose en algún bronquio mientras inspiro. Que me apoye el pie cuando piso. Que presione la tecla sin dudar cuando escribo. Que me saque de la rima en i-o. Flu -ir para otro sitio, io. Yo. Pausa. Más pausa. Es un inconmesurable. Abismo. Cerrar los ojos y pensar en la luz al final del túnel, la luz al final del túnel.
domingo, 25 de abril de 2010
Es-ce que tu veux parler avec moi?
Hay luz roja en el ladrillo gastado de las paredes y por encima de las barras. Pero la luz ambiente es azul. Grandes focos fijos alumbrando el agua. Unos 10 metros de azul de arriba a abajo. Pufs de cuero blanco rodeando mesas bajas y negras. Los actores estamos copando la noche de nuevo, aquí ya somos cuatro. Reunión de redbull y cigarros antes de que Cenicienta pierda su zapato. Lentejuelas, amarillos, pendientes pluma y camisetas blancas. Ojos intensos y claros. Todo empezó hablando de correos electrónicos, blogs y trabajo. Luego una bella mujer que se siente gilipollas integral porque es buena y tiembla debajo de las medias cuando escoge un monólogo de una película para contarlo. Acentos mediterráneos. "Me encantaría escucharte un poema" me dice, moreno y azul, con las manos cruzadas en las rodillas cruzadas, y, aunque no estoy poética y aunque me acaba de mirar con intención el escote, le suelto tres. Me mira más allá. A la mujer bella se le ha erizado el pelo del brazo y me lo enseña. Otro alguien que sólo observa se siente de menos y alaba la capacidad de la gente que actúa, y él, con toda la placenta de los cáncer, con toda su madre, le dice tocándole la pierna que ella es una invención en sí misma. Hemos convertido el ambiente en atmósfera, y no pasa desapercibido. Hay cuatro latidos al compás . Nos separa una isla, la de la discoteca del dj que hoy pincha y que ya ha empezado a sonar, abandonamos el alma-grupo para sujetarnos a una barra, un triángulo se ha dibujado entre tres corazones y la geometría sostiene al mundo mientras baila. El siguiente vuelo es en mi casa.
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Es-ce que tu veux parler?
Tu dire je t´aime
et je dire l´amour
Es-ce que tu veux parler avec moi?
je sui le monde
le monde
le monde.
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1
2
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Es-ce que tu veux parler?
Tu dire je t´aime
et je dire l´amour
Es-ce que tu veux parler avec moi?
je sui le monde
le monde
le monde.
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sábado, 17 de abril de 2010
Oleaje nocturno
Me llama a las once y media. Lo primero que hace es decirme su nombre y preguntarme si me acuerdo de él. Quiere saber si puedo ir hoy y me da una hora y media para llegar. Saco fuerza de ningún sitio, me mentalizo para acostarme de día.Ya me iba a meter en la cama cuando Nico me llamó para decirme baja ipso facto una hora antes, llevo todo el día trotando. Llego y lo primero es mirarme a los ojos para ver si encuentra a la de ayer, con los ojos le respondo que aquí la que controla la situación soy yo. Cuando subimos las escaleras me mira el culo y en el primer giro me deja que lo vea haciéndolo. Me aguanta la mirada pero la retira él primero. En un momento en el que me quedo de espaldas mientras me explica como funciona la caja, para llamarme me coge de la muñeca con las yemas de tres dedos, entonces me vuelvo y evitamos mirarnos. Importante no tener el más mínimo roce durante toda la noche. Es Tarzán. Y quiere echarse al mar en el barco de Cutty Sark.
viernes, 16 de abril de 2010
Planeta Yús (vuelta a la realidad) 8
Llego a casa y se lo cuento todo a Mariletix. Se me ha activado de nuevo la función del lenguaje, rescato palabras, hablo a chorros. Estoy agotada pero me acuerdo de que tengo que desempolvar las galas, la imagen es importante, Cristina va siempre muy guapa. Le quito el plástico al bolso de Carolina Herrera después de años, plancho dos camisas, desecho coser un bajo. Necesito parar la mente y el cuerpo, llevo dos días en modo supervivencia y eso es ir en quinta todo el rato. Los mails acusatorios no pueden conmigo, me siento bien. Duermo. Me levanto tarde, casi descansada, me llaman para otro trabajo. ¿Una prueba hoy a las ocho y media? hoy imposible, pero mañana a partir de las doce sí. Quedo en pasar por un bar de copas a las dos y media de la mañana ( que es cuando hay gente) para meterme un rato en la barra y que vean que es verdad que sé poner copas.Me voy con mis medias negras con bailarinas fashion, mi abriguito de señorita, mi pelo alisado con el secador y mi bolso de marca a colonizar los pueblos manchegos. Si hoy vendo otra ya tengo asegurados la semana y doscientos euros. Cuando llego me meto en la sala de rituales a ensayar el guión. Me cansa, quiero salir a fumarme un cigarro, pero no me dejan. Tengo que hacer esfuerzos para demostrar interés. Llega Cristina y entonces todo mejora. Empieza la toma de la poción mágica. Hoy tenemos un invitado que cuenta cómo cuando sólo le quedaba un euro se metió en el metro a robar fluorescentes para la peluquería que estaba montando, y ahora tiene 25 y ha hecho una donación al metro de 1000 fluorescentes. Lo importante que es seguir en el camino de uno aunque sea con un euro, dice él. Este no es mi camino, pienso yo. El gran jefe de la tribu me cae cada vez peor, no hay yús para mí porque la venta no está todavía confirmada. Nuestra tropa de tres chicas y dos chicos nos queremos ir pronto a Quismondo de nuevo, allí quedaron cosas por hacer, pero cuando vamos a coger el coche somos seis, hay una chica en su día de prueba como yo antedeayer que está a cargo de la que conduce. Los chicos resuelven cogerse el metro hasta otro destino. La nueva es brasileña y como demasiado inocente para esto. Dos meses lleva aquí. En cuanto monto en el coche me doy cuenta de que tenía que haber puesto una excusa y haber ido a la prueba del bar de chicas. Me iban a pagar 20 euros y tengo 25 y queda mucho mes, más valen 20 euros en mano que 200 volando.Sí. Tenía que haber ido. Menos mal que me lo he asegurado para poder ir mañana, pero menudo día me espera, por la mañana recital, por la tarde curro-maratón y a las dos de la mañana, prueba en un pub. Y tanto, sólo para comer. En unos días este desgaste absurdo me puede dar bajón, apunto intentar que no. Cristina hace una a un comercial de viajes, dice, que entra rápido en el código e intenta negociar en su beneficio, me retiro para verlos, que especie ésta.Él se ofrece para pegarle un tiro al señor presidente, porque estos sociatas, lo único que saben es cargarse el país. Tiene un niño dinamita con pelo rapado y gafas y un parche en un ojo de dibujitos, que es de lo más feo y gracioso. Acabamos en una zona casi deshabitada dónde nos abre un negro jovencito que se llama Simplís y que se muestra muy interesado y nos pide que volvamos luego. Soy yo la que está haciendo la venta, y sé que lo estoy haciendo bien. Le decimos que dónde hay una cafetería para esperar y muy francés, nos indica y sugiere que si fuera listo se tendría que venir con nosotras. No es feo Simplís, pero Cristina no quiere ni oír hablar de negros, los negros no son hombres para ella. Son otra cosa. Nos perdemos y acabamos en el campo. Me meo tanto que me veo haciendo pis en la era con el bolso de Carolina Herrera debajo del brazo. Cristina se ríe, la caigo bien, pero no lo demuestra. Acabamos en dos chalets muy aparentes en lo alto de una cuesta y hago una, con la ayuda de Cristina, claro. A las 9 llama la que conduce con mucho apuro de que si nos vamos, y me doy cuenta de que es por la chica nueva, a la que igual que a mí el primer día la dijeron que era hasta las nueve. No hace nada más que decir en el coche que qué raro, que en la entrevista le dijeron que el trabajo era en la oficina. Las dos hembras de la tribu salen del paso rápidamente diciendo que será que ya se han cubierto los otros puestos que había para la oficina y que por eso está aquí. Yo estoy en tierra de nadie. Todavía no soy del clan, pero ya he visto de lo que va la vaina y ellas lo saben y mi silencio es mi complicidad. Tienen que mentir para las dos. No me gusta que me mientan, pienso .En este momento menos que nunca. Y todavía no tengo contrato, ni me han dado demasiadas explicaciones y si mienten desde el principio en que más mentirán. En cuanto llego a la oficina veo a Christian dentro de la pecera, le señalo con el dedo desde la habitación de al lado y abro la puerta con ínsulas de cabreo y le digo, estoy enfadadísima. El me mira haciéndose el sorprendido y me pregunta por qué. Le sonrío y sonríe y me dice que hija de puta. Entran dos, chico y chica por la puerta, sigo con el rollo y les digo con carácter un momento, por favor y él les dice, nono, pasar, y veo q es otra nueva que esta haciendo la broma con su supervisor de que está decepcionada porque no ha sido seleccionada, y me mira porque ha detectado que yo parecía cabreada, y claro, uno se da cuenta desde el principio de que hay algo oscuro en todo esto. Christian le da la bienvenida después de darle la enhorabuena y de repente, me empiezo a cansar de tanto guión para todo. Cuando se van, cojo a Christian por los ojos y le digo, necesito saber cuál es mi situación laboral: ¿Estoy dada de alta? ¿con que tipo de contrato? ¿Hay un fijo al mes?. El me responde con otro guión, lo sé en cuanto empieza a abrir la boca y realmente , no me aclara ninguna duda, me habla de un papel que hay que firmar que atestigua que el empleado y la empresa mantienen una relación mercantil, pero que no pasa nada por eso, sólo si él se pone a malas y lo lleva a hacienda, entonces me pueden pillar a mí, porque el siempre puede alegar que me informó de que tenía que estar dada de alta en autónomos. Le comento que estoy cobrando el paro, y me sugiere que podemos hacerlo en b, firmando sólo una factura de circulación interna de la empresa. Incluso si quiero un adelanto nos podemos marcar un objetivo. Repaso: si quiero me pagan en b. Me amenaza sutilmente constatando que tiene todas las de ganar. Se me queda otra frase, " yo no me dedico a estafar a la gente", le digo que no me de de alta de momento, que mañana le confirmo qué prefiero. Cuando vuelvo en el metro con otros compañeros, hablan de alguien que se hizo 5000 euros el mes pasado, y yo ya sé lo que va a pasar. No me van a pagar.Me quedo sin derecho a paro ni a ayuda ni a nada con un contrato mercantil. Y si mañana me voy, no me van a pagar. Sólo si sigo aquí mucho tiempo y entro en el juego. No sólo de vender, también en el de las convivencias: hay una fiesta pregonada por todo lo alto el viernes, un curso de pre-gerencia al que todos los nuevos deben asistir, en fin. Esta empresa se aprovecha de la crisis. Te venden un trabajo genial cuando lo necesitas y si no entras en la secta después te las ves putas para cobrar. Y si yo mañana me voy no cobro mis doscientos euros, seguro. Yo no, pero ellos van haciendo beneficios con trabajadores que nunca existieron.Merde. Mantengo el tipo y cuando llegue a casa lo pienso.Me cuenta un chico que lleva un mes que no ha hecho ninguna venta todavía, que las primeras se suelen caer. Sé que las mías no se van a a caer, pero pienso que te pueden mentir, no eres tú quien llama al día siguiente al cliente para confirmar el alta. Que asco de mundo. Llego a casa y se lo cuento a Mariletix que lo ve raro raro también.
La noche
Paseo de la Castellana , cuando salgo del metro está lloviendo de nuevo. Son más de las 12. Se me ve a la legua con tanto espacio abierto. Los tacones, la mini, las pieles plumas. Temo que me confundan con una puta y me consuelo diciéndome que sólo pienso eso por la falta de costumbre de ir fashion por la vida. Con lo que yo he sido. Cuando llego abajo me da en la cara la energía del sitio. Surrealismo de MDMA. He visto antes el efecto y lo detecto. Gente guapa. Gente bien vestida. Buenrrollismo artificial. El contacto me presenta a un socio y a un encargado que protesta. Al final dice ven y se pone a hacerme una entrevista en el office del lugar y prueba a intimidarme. Sabe que está bueno. No para hasta confirmarlo en mis ojos. Me mira fijamente y juega a dejar que se le dilate la pupila. Se pone carnal. Exhala sensualidad, todo conscientemente pero sin guarrería, con savoir faire. No le gusta que le descubra tan rápido así que se hace el duro. Tiene un quede con las actrices, todas sus chicas eran actrices, hasta controla de escuelas y su conclusión es que no se puede estar con una actriz. Mi tranquilidad le desarma. Hasta casi le enamora. Los dos sabemos dónde está el peligro. Pero ni pensar. "No necesitamos gente". Bromea con alguien presentándome como su novia. Lo soluciona con un chupito y resetea y yo vuelvo a subir escaleras para salir a la calle mojada. Que sinsentido de vida. Es que ya ni lloro. Me queda rendirme y esperar.
Planeta Yús ( abducida) 7
En el coche me quedo en sueño yóguico con ojos abiertos. No me muevo un milímetro, no hablo, respiro mínimamente. Cristina me pregunta por qué voy tan callada, le digo que hago meditación en los coches y que he dormido 4 horas y me he levantado muy pronto. Hay un cielo de nubes amarillas que me abre las pupilas. Voy a hacer una venta, lo visualizo. Ya que estoy aquí camino de Toledo again, dependiendo de vender y sin haber firmado contrato todavía, la vendo. Además lo único que me podría parar es mi moral y en este caso la tengo tranquila y los años se notan aunque me apunto revisar ese pensamiento porque yo no quiero crecer. Al menos de esa manera. Acabamos en Maqueda, como el Lazarillo de Tormes. Estudio el terreno. La verdad que se ven cuatro casuchas y cinco chalets, un, dos, tres negocios apenas, y algunos ya tienen la alarma contratada. Mmmmm. Pero uno de los ocho pasos afirma que todas las ocasiones tienen el mismo índice de probabilidad. A la segunda, la vendo. Es una señora con el marido en paro, le decimos que han robado a su vecina de más abajo. En el momento clave y sutil, cuando es ahora o nunca, Cristina lo cierra, me dice que apunte los datos y cuando terminamos me dice que ponga mi nombre. Gracias le digo. Tres veces, será por tanta trirepetición. No seas tonta me responde, mirándome a los ojos y parando de andar. La venta la has empezado tú y es tuya, es normal que yo te ayude, tú lo harás por otro. La verdad que sé en qué momento la víctima se convenció para decir sí, tristemente con el anzuelo del cartel publicitario en la fachada, fue como el momento de máxima verdad cuando estas actuando, esos segundos en los que consigues vivirlo tanto que aunque sabes que estás actuando (mintiendo) sabes que está siendo verdad. Me pillo el truqui a mi misma y pido más presas. Este pueblo es un subebaja, y y cada dos pasos nos encontramos con el otro grupo, así no se puede disimular. Cristina vende otra al panadero; hacemos buen tándem, sabemos apoyarnos sin que se note. Los otros han hecho otra también. Fíate de la virgen y no corras, mira tú el pueblo de cuatro casas, este guión es la leche. Resulta que el cura, no el de Maqueda como en el Lazarillo, sino el de Quismondo, el pueblo de al lado, quiere poner una alarma en la iglesia no vaya a ser que le roben las ostias sagradas, con el dinero de los fieles, claro, que también temen mucho que les quiten a dios. Chivatazo del último cliente, cosa por la que nuestro colaborador publicitario será recompensado con un pequeño descuentito si es positiva la venta y cinco años de absolución de sus pecados, que deben ser muchos, porque tiene un bar, y con las paredes azules para más inri. Quismondo posee además una amplia zona urbanizada, lo voy a vender todo. 1600. No, más. Puedo hacer más. Ñakañakañakañaka. Están en misa.Ajajajaja. Estaría bien montarles el speech. Que los fieles vean lo bien protegido que quedará su señor. Tienen los pueblos un estar que no lo tienen los demás sitios. Se desviven por indicarte el camino, es el único cambio del trimestre en su rutina. Hoy todo es tri (incluida la Santísima Trinidad). Pateamos la superurbanización, estamos a punto de otra, se hace de noche más que ayer. Son las diez y media y seguimos llamando a las casas. Sólo uno de cada 15 se molesta, y no tanto. Admirable la raza humana. Somos buenos. Llevo media hora congelada de frío y de hambre, me he venido por falacia primaveral en mangas de camisa y con chaquetita. Vayamonos a casa por favor, son casi las once de la noche y hay que pasar por la oficina. Tengo frío y cansancio, pero no puedo negar que estoy alegremente activada , enérgica, feliz. Risas en el coche, acabamos en un camino de vacas. Coche de noche cerrada al final del día, luces, música. No sé porqué, me absuelven de nuevo de la oficina, me vuelvo a quedar en Plaza elíptica. Estoy contenta de andar por ahí pisoteando el mundo, llamando a todas las puertas y cazando mi comida en cada salto de mata.
miércoles, 14 de abril de 2010
Planeta Yús (nueva raza al descubierto) 6
Estoy allí a las tres en punto. Me he levantado a las nueve para hacerme los análisis que tardaran 10 días de tantas cosas que traen, me he despedido de mi madre y he quedado para ensayar el recital del jueves, una hora exacta de efectividad con J.Z. en mi casa. Así me gustan los días, aunque llego algo cansada para andar casi corriendo por las calles. Me dejan en la sala de espera con los periódicos de usar y tirar y el vaso de agua. Pero me dura poco. Christian me pasa a la sala donde me hizo las entrevistas y me pregunta que qué tal, que si tengo ganas. Muchísimas, le digo, las alarmas es una cosa que se vende, lo veo sencillo. Se ríe y me corrobora que tengo ganas. Cuánto necesitas para cubrir tus necesidades, me dice. 1500 respondo. me dice que él me va a ofrecer 1600 y que me cuenta cómo. Dice que hay dos maneras, con un fijo o por ventas. Que de la una a la cinco me la pagan a 100 euros. Que de la seis a la diez a 150. Que de la once la veinte a 200, y que si hago más de veinte hablamos. Lo va escribiendo todo en un papel. Pero que si prefiero un fijo, y yo le digo que sí, que blábláblá, que él me ofrece 1600 a cambio de hacer 2 ventas por semana. No lo veo difícil. Le pregunto de nuevo si hay contrato laboral, y me dice que sí, pero todo como muy rápido. Le digo que acepto con el fijo. Me dice que entonces no me puede dar la bienvenida porque todavía no me ha dado la enhorabuena y me da la enhorabuena muy sonriente y me propone que llamemos a Cristina para contárselo, pero que le gastemos una pequeña broma, que le digamos que no he sido seleccionada. Yo en modo supervivencia le sigo el juego. Entra Cristina con la sonrisa puesta y no sé que pasa ahí, pero no puedo hacerle la broma, él le dice, hemos llegado a un acuerdo económico y empieza con nosotros, antes de que pueda decirle yo nada, y es cómo si Cristina no quisiera disimular, y muy rápido todo de nuevo me dice vete con ella que ya te lo explica todo. Y el contrato , le digo, sísí, ahora ella te lo explica. Me dice dale tu dni y tu tarjeta de la SS a Raquel, que rápidamente los fotocopia. Cristina me dice, ven, ahora es cuando lo vas a empezar a flipar y entramos en otra sala donde hay cuadrantes y gráficos y murales y nos ponemos delante de un mural y me cuenta los ocho pasos de los que consta una venta. El guión del asunto, que ya se que existe, trabajé un mes vendiendo tiempo compartido y el guión lo aprendimos en una semana entera de curso de formación. Es muy fuerte lo de las técnicas de venta directa. Un manual de sicología en pocos pasos que ya le gustaría a Freud. Me negué a hacer una venta. Una venta eran 150.000 pesetas hace 8 años. Estuve a punto de cerrar una y me negué interiromente, mi corazón no quiso cargar con ese peso, esa pareja bobalicona que me miraba creyendo que desde su ajustada clase baja iban a poder disfrutar de las mejores vacaciones se iban a gastar cuatro millones de pesetas para poderse ir, como mucho, y pidiéndolo con tiempo, una semana a Benidorm a un hotel de tres estrellas. Una vez que firmaban ahí, les resultaba más cara la penalización por echarse atrás que la prima al mes.Si yo cogí aquel trabajo porque era de fin de semana. Doce horas metidos en aquella sala con Bisbal a todo trapo recibiendo víctimas. Venían preguntando por Antonia, que así se llamaban en esa empresa todas las de telemarketing y su funciones eran hacerse amigas de la gente e invitarlas a una presentación de ofertas vacacionales. Y a todos cuando llegaban había que decirles Antonia hoy está mala, me ha pedido a mí personalmente que os atienda. Se llevaban un jamón por venir. Lo juro. Muchos no eran tontos y venían a por el jamón. Era un piso como de 300 metros cuadrados en plena calle Sagasta. Había gente que se sacaba una pasta trabajando ahí. Yo me negué. Que fuerte estos guiones. Deberían ser ilegales, ¿para cuándo un código deontológico del libre mercado? Eso sí sería evolución y lo demás pamplinas. Me explica los ocho pasos, son muy buenos, está muy bien estudiado, se da cuenta de que ya los fui observando ayer y me felicita. Los ensayo con ella. Me felicita. Que mamá mas tierna debe ser Cristina. Le digo lo encantada que estoy con que sea ella mi supervisora. Eso le gusta en el corazón, pero no me lo demuestra. La sala es como de cinco metros cuadrados, a lo sumo siete. Hay como 20 personas hablando alto, el ruido es ensordecedor, el jefe mira desde la sala de al lado a través del cristal- pared, soy la nueva, ahora me está mirando el culo y como si lo estuviera oyendo, su comentario de machito a Christian que está con él. Es alto. Antonio . Pelo engominado hacia atrás con rizitos en las puntas. Gordo, bien gordo. Tremendas comilonas en los mejores restaurantes. Vestido de arriba a abajo de Ralph Lauren. Y entran en nuestra sala.
Christian dice buenas tardes, gritando y con un tono de consigna. Todos responden, en tono de consigna también y con la satisfacción de cuando empieza algo que te gusta. Lo repiten tres veces ¿Cómo estamos? pregunta Christian a sus guerreros y todos responden de puta madre arriba, oé, de puta madre arriba oé, de puta madre arriba oé, todo es tres veces. Hay un pisotón en el suelo que parece acompaña sílaba sí sílaba no. Y el brazo está levantado y se mueve al compás. Raro, raro. Ya veo de lo que va, pero lo que me preocupa es que todos mis compañeros parecen encantados. Tenemos una persona, dice el jefe, y ahora nosotros somos el eco, repetimos lo que él dice. Después de las tres veces, Christian dice que es (Unnombre) y que ayer se hizo cinco ventas. Entonces pide un "yús", este planeta tiene su propio idioma, para él. Todos corean tres veces yús para (esealguien). Dice Christian que iba con tal compañera, y entonces, la plebe sabe que tiene que tocar el violín y hacen ademanes de tocarlo mientras cantan tinoninoninaninoninoni. Eso se llama fomentar relaciones entre empleados para que todo quede en casa. Y el jefe llama al agasajado después de las consiguientes risas y rojezes a hablar al centro. Cuando se coloca no puede hablar porque todos dicen claves, claves, claves, queremos claves, tres veces. Y él hinchado como un pavo lo cuenta todo, alaba la chuleta de venta y vive su momento de gloria. Retoma Christian que dice tenemos una persona y ahora soy yo, que soy nueva y tengo que salir a presentarme. Maemía. Se me va a notar lo que pienso de ésto. Voy y Cristhian me dice que roja estás y debía estarlo, porque, como definirlo, el punto secta no entraba en mi valoración de la situación, y, en fin. Me presento y alabo la juerga que tenemos y todos en una sola voz me dicen algo que no recuerdo, pero sería algo así como bienvenida y enhorabuena. Vuelvo a mi sitio. Intento unirme a los gritos y a la percusión, siguen desfilando empleados con honores, pienso en los 1600, y en que ya pensaré en este momento cuando llegue a casa. Lo del cumpleaños. Jesús. Esto es peor que lo de Antonia. Cristina tiene que salir a contar su anécdota. Para que veas. Como no vino a la oficina ayer por la noche, lo harán por eso. Así que cuenta delante de todos, entre todas las guasas y frases triplicadas que la vino la regla en plan hemorragia y que se la manchó el pantalón que además era blanco. Yo creo que pasa de todo esto, pero que buena actriz es, porque, a todos estos se los podría llamar actores prostituidos. Ahora va a hablar el gran jefe, Antonio, el que empezó así y ha hecho imperio y tiene una oficina en la que trabajamos todos nosotros. Y lo primero que hace es una flecha en la pizarra con tres fases, las de empleado, autónomo, empresario. Y cuenta con gráficos que se empieza ganando cien para terminar ganando 100.000 al día y certifica que él no se puede gastar el dinero que tiene porque aunque estuviera todo el día gastando no se lo gastaría, y deja una cifra en todos los ojos, ganar 5.000 euros limpios al día. Y se extiende por batallitas, que si en semana santa se ha ido con sus cuatro hijas a Alicante con chófer, y que las ha montado en helicóptero, y es que hasta para tener dinero hay que tener clase e inteligencia, porque como si irse con chófer fuese la panacea, la caravana se la ha comido él dice, ya y el tiempo tú, bobón, haberte ido en tren o en avión, el dinero produce chóferes en todos los lados. Ya conozco a más personajes cómo estos. Venden a su madre por dos duros.Dice que vamos a jugar al juego de Antonio dice. Él dice tócate la nariz, y tu te la tocas. Así un rato, cómo si fuera muy divertido. Si no ha dicho dice y lo haces, pierdes y sales. Luego que si estudiar arte dramático no vale para nada, es como cuando mi profesor sabía que había revuelo y para controlar la situación llegaba y te dirigía unos ejercicios físcos. Adquiere un poder inconsciente sobre tu voluntad por un rato, te ha estado dirigiendo tus movimientos. Y éste va de director de escena con todos sus empleados, pero lo mejor es que es un machista hediondo que ya ha hecho un broma en público sobre las tetas de una chica con mucho pecho, le encanta pedir que sólo hablen los hombres o sólo las mujeres y lo último que dice que nos toquemos son las tetas, y ahora apretároslas, sí, a hombres y mujeres nos lo dice, pero el está mirando a la chica de pechos grandes con escote grande y cuando ha visto que no me tocaba los hombros casi, ha dicho,nono, las tetas. Que se las toque tu puta madre. Yo soy la nueva y para que yo me toque las tetas delante de ti voy a tener que cumplir bodas de oro con la empresa. Detecto observando a un posible actor de verdad entre mis compañeros, observación que más tarde se confirma y es que no me extraña, esto es un papelón, y que ninguna de mis congéneres se molesta con el hecho, se las agarran bien agarradas, las que más, la chica de grandes pechos y la colombiana que se arrimaba tanto al gran jefe, que de tetas va también bien servida. Esto es lo que nos retrasa como género. Nosotras mismas. Y un grito final, porque después de tomar el brebaje, estamos listos para la batalla. Sólo sé que no sé nada, y que como sea, ya que estoy aquí y no puedo desperdiciar y ya estoy algo alienada, cómo sea, hoy vendo una.
Christian dice buenas tardes, gritando y con un tono de consigna. Todos responden, en tono de consigna también y con la satisfacción de cuando empieza algo que te gusta. Lo repiten tres veces ¿Cómo estamos? pregunta Christian a sus guerreros y todos responden de puta madre arriba, oé, de puta madre arriba oé, de puta madre arriba oé, todo es tres veces. Hay un pisotón en el suelo que parece acompaña sílaba sí sílaba no. Y el brazo está levantado y se mueve al compás. Raro, raro. Ya veo de lo que va, pero lo que me preocupa es que todos mis compañeros parecen encantados. Tenemos una persona, dice el jefe, y ahora nosotros somos el eco, repetimos lo que él dice. Después de las tres veces, Christian dice que es (Unnombre) y que ayer se hizo cinco ventas. Entonces pide un "yús", este planeta tiene su propio idioma, para él. Todos corean tres veces yús para (esealguien). Dice Christian que iba con tal compañera, y entonces, la plebe sabe que tiene que tocar el violín y hacen ademanes de tocarlo mientras cantan tinoninoninaninoninoni. Eso se llama fomentar relaciones entre empleados para que todo quede en casa. Y el jefe llama al agasajado después de las consiguientes risas y rojezes a hablar al centro. Cuando se coloca no puede hablar porque todos dicen claves, claves, claves, queremos claves, tres veces. Y él hinchado como un pavo lo cuenta todo, alaba la chuleta de venta y vive su momento de gloria. Retoma Christian que dice tenemos una persona y ahora soy yo, que soy nueva y tengo que salir a presentarme. Maemía. Se me va a notar lo que pienso de ésto. Voy y Cristhian me dice que roja estás y debía estarlo, porque, como definirlo, el punto secta no entraba en mi valoración de la situación, y, en fin. Me presento y alabo la juerga que tenemos y todos en una sola voz me dicen algo que no recuerdo, pero sería algo así como bienvenida y enhorabuena. Vuelvo a mi sitio. Intento unirme a los gritos y a la percusión, siguen desfilando empleados con honores, pienso en los 1600, y en que ya pensaré en este momento cuando llegue a casa. Lo del cumpleaños. Jesús. Esto es peor que lo de Antonia. Cristina tiene que salir a contar su anécdota. Para que veas. Como no vino a la oficina ayer por la noche, lo harán por eso. Así que cuenta delante de todos, entre todas las guasas y frases triplicadas que la vino la regla en plan hemorragia y que se la manchó el pantalón que además era blanco. Yo creo que pasa de todo esto, pero que buena actriz es, porque, a todos estos se los podría llamar actores prostituidos. Ahora va a hablar el gran jefe, Antonio, el que empezó así y ha hecho imperio y tiene una oficina en la que trabajamos todos nosotros. Y lo primero que hace es una flecha en la pizarra con tres fases, las de empleado, autónomo, empresario. Y cuenta con gráficos que se empieza ganando cien para terminar ganando 100.000 al día y certifica que él no se puede gastar el dinero que tiene porque aunque estuviera todo el día gastando no se lo gastaría, y deja una cifra en todos los ojos, ganar 5.000 euros limpios al día. Y se extiende por batallitas, que si en semana santa se ha ido con sus cuatro hijas a Alicante con chófer, y que las ha montado en helicóptero, y es que hasta para tener dinero hay que tener clase e inteligencia, porque como si irse con chófer fuese la panacea, la caravana se la ha comido él dice, ya y el tiempo tú, bobón, haberte ido en tren o en avión, el dinero produce chóferes en todos los lados. Ya conozco a más personajes cómo estos. Venden a su madre por dos duros.Dice que vamos a jugar al juego de Antonio dice. Él dice tócate la nariz, y tu te la tocas. Así un rato, cómo si fuera muy divertido. Si no ha dicho dice y lo haces, pierdes y sales. Luego que si estudiar arte dramático no vale para nada, es como cuando mi profesor sabía que había revuelo y para controlar la situación llegaba y te dirigía unos ejercicios físcos. Adquiere un poder inconsciente sobre tu voluntad por un rato, te ha estado dirigiendo tus movimientos. Y éste va de director de escena con todos sus empleados, pero lo mejor es que es un machista hediondo que ya ha hecho un broma en público sobre las tetas de una chica con mucho pecho, le encanta pedir que sólo hablen los hombres o sólo las mujeres y lo último que dice que nos toquemos son las tetas, y ahora apretároslas, sí, a hombres y mujeres nos lo dice, pero el está mirando a la chica de pechos grandes con escote grande y cuando ha visto que no me tocaba los hombros casi, ha dicho,nono, las tetas. Que se las toque tu puta madre. Yo soy la nueva y para que yo me toque las tetas delante de ti voy a tener que cumplir bodas de oro con la empresa. Detecto observando a un posible actor de verdad entre mis compañeros, observación que más tarde se confirma y es que no me extraña, esto es un papelón, y que ninguna de mis congéneres se molesta con el hecho, se las agarran bien agarradas, las que más, la chica de grandes pechos y la colombiana que se arrimaba tanto al gran jefe, que de tetas va también bien servida. Esto es lo que nos retrasa como género. Nosotras mismas. Y un grito final, porque después de tomar el brebaje, estamos listos para la batalla. Sólo sé que no sé nada, y que como sea, ya que estoy aquí y no puedo desperdiciar y ya estoy algo alienada, cómo sea, hoy vendo una.
Planeta Yús (pisando suelo) 5
Se hace casi de noche. El frío y las tres horas de caminata empiezan a hacer huella en mi cuerpo alimentado con cartilla de racionamiento en las últimas semanas. Pero no lo exteriorizo ni un ápice, yo ya he puesto antes de salir de casa el modo supervivencia, que es como andar forzando la máquina física y mental, usándola al 1000 por 100. Cristina sí que tiene piloto automático. Ni un decaimiento y su dolor menstrual me va a adelantar la regla, lo he notado en los ovarios. La última venta que ha hecho ha sido a una parejita muy joven en un chalet adosado muy mono y con una pareja de boxers muy jóvenes también que me han movido los hilos al verlos. Ella (la boxer preciosa) dormía en el sofá de la entrada y él ( el boxer precioso y juguetón) apoyaba el hocico en su tripa y dormía también. Pero en un instante cualquier cosa les despertaba y la jugaban, oliéndose o buscándose. Al momento se quedaban otra vez plácidos, y se notaba, a ella la cuidaba él. La velaba apoyado en su tripita. Los chicos, la pareja, eran tiernos también, tan jóvenes con tantos años ya trabajando, comprándose una alarma para su recién estrenado chalet, tantos años de amor y de letras por delante...Fíjate que primer día de regla viene llevando Cristina que cuando volvíamos para el coche se ha mirado el pantalón de traje blanco y tenía un escándalo de sangre en la entrepierna. Viene literalmente chorreando. Lleva tres horas y media sin sentarse y afrontando cada ocasión (unas veinte) desde la máxima energía mientras se desangra. Me empezó a caer bien cuando le dijo al cliente del locutorio, ya sé que es una técnica muy inteligente, que tenía un hijo de diez años. En la oficina me dijo que tenía mi edad, y que éramos las más mayores. Después de pasar a un baño y una coca-cola nos toca esperar a las otras unos cuarenta minutos en la puerta del coche y ya con frío. Se le relaja la cara.Se sincera. Desde ese momento me gana. Ha hecho de todo en el mundo de los negocios. Ha tenido inmobiliarias, restaurantes,tiendas de muebles, ha sido comercial para más sitios lleva un año y medio en esta empresa, es autónoma y madre desde los ventiún años. El padre huido como siempre. Antes molestando, juicios y demás, quería que sólo trabajara ella. Ni pensión ni nada , denuncias falsas para sacarle el dinero además de dejarle deudas. 30.000 euros le termino costando el divorcio. Ahora acaba de volver de Argentina, le pillaron con tráfico de drogas y ha estado casi tres años allí preso. Antes de irse le dejo otros dos hijos a una mora que vive de la beneficiencia. Es extremeña. Tauro. Contundente. Y todavía después de todo lo que me cuenta, elige la inocencia, y le sale a los ojos como una apuesta de vida. Comprendo que comprende muy bien su trabajo. Que lo sabe hacer con mucha dignidad. Que es un lujo tenerla de supervisora, porque ha conseguido ser maestra en lo suyo y lo sabe enfocar con corazón. Me resulta sabia. La admiro por su independencia, por su tesón. Por su amor de madre. Me cuenta que la ha costado mucho volver a estar con alguien, pero que ahora está con un chico de la empresa, que es un poco celoso, y que ella no quiere decirle mentiras piadosas para que no lo sea. Que no se atreva, le digo yo. Qué celos. Una mujer que sabe mentir profesionalmente y que elige el camino de la confianza no se merece un celoso. Y menos cuando se lo cuenta a una desconocida con ojos de quince años y el pantalón sangrado. Que al final lo habla y la entiende. Ah, bueno. Tiene una oportunidad entonces. Que la aproveche.
Ya son las diez menos cuarto , el trabajo va hora y cuarto de retraso sobre el horario informado, y todavía estamos en Santa María de no se qué, provincia de Toledo. A unos 70 km de Madrid. Mi madre estará llegando, como yo salía a las nueve...Ya vienen éstas. Una señora muy pelma las ha entretenido desde la 9 para al final no comprarla, les ha dado un pastel que han comido con mucho gusto pero que estaba asqueroso, por lo visto. Era una tía rara. Muy gorda y como deprimida. Todavía hay que llegar a la oficina a Arturo Soria porque por lo que parece hay que hacerlo siempre. Cristina necesita pasar por casa a cambiarse, nos desviamos a Parla. Esperamos en la puerta y llama y dice que tiene una hemorragia absoluta que no puede moverse. Lo entiendo y la apoyo. El gerente, que todavía está en la oficina casi las once de la noche ,se ríe, todo son bromas y buenrrollismo estratificado por géneros: las bromas de los hombre, las bromas de las mujeres. Mi madre me llama que ya estoy llegando, y yo que estoy saliendo para Madrid, tengo que ir a Arturo Soria y luego tengo media hora en metro, no te dejé llaves, salía a las nueve, espérame hora y media en el restaurante de enfrente, lo siento. Seguimos hablando de la señora gorda. La chica de izquierdas está más cómoda en el asiento de atrás conmigo sola, sus ojos son rótulos luminosos más que mensajes ocultos, pero tampoco dicen nada malo, sólo piensa mal y acertarás. Me llama mi hermana, que si ya estoy con mi madre, que no, le cuento, pues que uf, pobrecita voy a llamarla. Mi madre viajando con su maleta de Chamartín a Sol, buscando restaurante en una calle céntrica con mucha gente. La rubia lo pilla y se solidariza, el gerente es su hermano y sin esfuerzo dice que me vaya directamente y llegue mañana a las tres, media hora antes. Que me habían dicho que la hora de entrada eran las cuatro, pero ya hemos visto que en este planeta todo va configurándose poco a poco. Que majos todos oye, que me dejan saltarme ir a la oficina. Ya que hemos terminado tan tarde, dicen.Me dejan en Plaza Elíptica. Metro con transbordo hasta casa. Dos vueltas porque el nombre que mi madre me ha dicho no existe. Decido que la busco por todos que seguro que la encuentro, y como el que de repente siente que tiene esa función activada, hago caso a mi intuición que me dice que en ése. Y sí. Está. La distingo al final y de espaldas, es mi madre. Me pido un chuletón de buey con pimientos y patatas fritas, estoy hambrienta de dos o tres días. Me observa. Coge la palabra oposición y se la pone en la boca. No la suelta hasta la mañana siguiente que se va. Me desespero y me siento sola en el mundo y quiero llorar ahí en medio delante de todos, si no fuera por el camarero cubano que está bueno y tiene la alegría en los poros cada vez que viene, iba a llorar con la boca llena de carne y la manos puestas en la tripa y en la cabeza, en la cabeza y en la tripa. Subimos. Tengo el pecho lleno de ansiedad. Preparamos las camas, se pone cómoda, la preocupo. Que no me voy mañana, que si te vas. Gracias por dejarme dinero. El trabajo éste, sí, me han cogido, creo, mañana tengo que ir, va de...vender alarmas, sí, hay que viajar, tampoco está tan mal, no tengo otra cosa.No sé ni cuanto pagan ni nada de nada. Mañana me lo dicen todo, claro. Internet, cigarros, apagamos. Todo gira menos yo que estoy en modo supervivencia. Analizo datos. Me van a decir que tengo que ser autónoma, pienso. Joder con los putos trabajos de comerciales estos que nada es lo que parece y todo tiene un guión. Que manía de jugar a poner la zanahoria delante de la nariz de la gente. Que me lo hubieran dicho en la entrevista, coño. Lo pregunté: ¿esto es con contrato mercantil? No, me dijo.Mirándome a los ojos y sin pestañear. A las cuatro de la mañana volvió a preguntarme si no tenía frío y si no prefería dormir con ella. A su vuelta de Las Alpujarras me trajo un tarro de miel de romero que sustituyó al amor y al azúcar por unos días.
Ya son las diez menos cuarto , el trabajo va hora y cuarto de retraso sobre el horario informado, y todavía estamos en Santa María de no se qué, provincia de Toledo. A unos 70 km de Madrid. Mi madre estará llegando, como yo salía a las nueve...Ya vienen éstas. Una señora muy pelma las ha entretenido desde la 9 para al final no comprarla, les ha dado un pastel que han comido con mucho gusto pero que estaba asqueroso, por lo visto. Era una tía rara. Muy gorda y como deprimida. Todavía hay que llegar a la oficina a Arturo Soria porque por lo que parece hay que hacerlo siempre. Cristina necesita pasar por casa a cambiarse, nos desviamos a Parla. Esperamos en la puerta y llama y dice que tiene una hemorragia absoluta que no puede moverse. Lo entiendo y la apoyo. El gerente, que todavía está en la oficina casi las once de la noche ,se ríe, todo son bromas y buenrrollismo estratificado por géneros: las bromas de los hombre, las bromas de las mujeres. Mi madre me llama que ya estoy llegando, y yo que estoy saliendo para Madrid, tengo que ir a Arturo Soria y luego tengo media hora en metro, no te dejé llaves, salía a las nueve, espérame hora y media en el restaurante de enfrente, lo siento. Seguimos hablando de la señora gorda. La chica de izquierdas está más cómoda en el asiento de atrás conmigo sola, sus ojos son rótulos luminosos más que mensajes ocultos, pero tampoco dicen nada malo, sólo piensa mal y acertarás. Me llama mi hermana, que si ya estoy con mi madre, que no, le cuento, pues que uf, pobrecita voy a llamarla. Mi madre viajando con su maleta de Chamartín a Sol, buscando restaurante en una calle céntrica con mucha gente. La rubia lo pilla y se solidariza, el gerente es su hermano y sin esfuerzo dice que me vaya directamente y llegue mañana a las tres, media hora antes. Que me habían dicho que la hora de entrada eran las cuatro, pero ya hemos visto que en este planeta todo va configurándose poco a poco. Que majos todos oye, que me dejan saltarme ir a la oficina. Ya que hemos terminado tan tarde, dicen.Me dejan en Plaza Elíptica. Metro con transbordo hasta casa. Dos vueltas porque el nombre que mi madre me ha dicho no existe. Decido que la busco por todos que seguro que la encuentro, y como el que de repente siente que tiene esa función activada, hago caso a mi intuición que me dice que en ése. Y sí. Está. La distingo al final y de espaldas, es mi madre. Me pido un chuletón de buey con pimientos y patatas fritas, estoy hambrienta de dos o tres días. Me observa. Coge la palabra oposición y se la pone en la boca. No la suelta hasta la mañana siguiente que se va. Me desespero y me siento sola en el mundo y quiero llorar ahí en medio delante de todos, si no fuera por el camarero cubano que está bueno y tiene la alegría en los poros cada vez que viene, iba a llorar con la boca llena de carne y la manos puestas en la tripa y en la cabeza, en la cabeza y en la tripa. Subimos. Tengo el pecho lleno de ansiedad. Preparamos las camas, se pone cómoda, la preocupo. Que no me voy mañana, que si te vas. Gracias por dejarme dinero. El trabajo éste, sí, me han cogido, creo, mañana tengo que ir, va de...vender alarmas, sí, hay que viajar, tampoco está tan mal, no tengo otra cosa.No sé ni cuanto pagan ni nada de nada. Mañana me lo dicen todo, claro. Internet, cigarros, apagamos. Todo gira menos yo que estoy en modo supervivencia. Analizo datos. Me van a decir que tengo que ser autónoma, pienso. Joder con los putos trabajos de comerciales estos que nada es lo que parece y todo tiene un guión. Que manía de jugar a poner la zanahoria delante de la nariz de la gente. Que me lo hubieran dicho en la entrevista, coño. Lo pregunté: ¿esto es con contrato mercantil? No, me dijo.Mirándome a los ojos y sin pestañear. A las cuatro de la mañana volvió a preguntarme si no tenía frío y si no prefería dormir con ella. A su vuelta de Las Alpujarras me trajo un tarro de miel de romero que sustituyó al amor y al azúcar por unos días.
martes, 13 de abril de 2010
Planeta Yús ( en pista de aterrizaje) 4
Admirablemente, la gente responde bien, es decir, no se molestan porque llames a su puerta y les impongas hablar 3 minutos mínimo con el guión que , pretendidamente natural, llevas aprendido. Yo sería muy tajante, no daría opción. Es como cuando te llaman de telemarketing pero en la puerta de tu casa, es una invasión de tu intimidad considerable, todo por andar buscando dinero. Que tan digno como cualquier otra cosa, pero por principios no dejo que me invadan así, si quiero algo, voy a buscarlo. Mi teléfono no está en muchas bases de datos. Recuerdo cuando también trabajé de teleoperadora para un banco muy famoso. También buscábamos dinero. Nos hacían llamar presentándonos como "alguien" de ese banco. Mismo nombre para todas las chicas, mismo nombre para todos los chicos. Primera inmunidad. Después le comentábamos al querido cliente que revisando los datos del seguro de su vivienda, veíamos que había una descompensación extraña entre la prima del continente y la del contenido y que le aconsejábamos equipararlo para evitar posibles inconvenientes. Con esta sencilla operación de engaño, ese banco, ingresaba unos dinerales al año. Nadie podía reclamar nada en caso de descubrirse timoneado, llamada desde un fijo que nunca se respondería, departamento de telemarketing, ajeno a el mundo oficinas, la próxima vez, María, no haga nada por teléfono, venga aquí y nosotros, la oficina de toda la vida, le aconsejaremos. Mierda podrida el mundo financiero, comercial, el mundo del dinero. Si hay dinero de por medio se pierden los derechos fundamentales, los lazos básicos. No es sano que el dinero se establezca como objetivo en cualquier tipo de trato con otro ser humano, pudre primero al que lo busca, es una involución, ésto. Ni por trabajo ni porque el trabajo dignifica al hombre merece la pena el trastorno que causa a quién lo practica y la contaminación que supone dicho individuo para el planeta. Pero ya llegará el día en que este sea uno de los primeros mandamientos. Ahora, estamos en Toledo, vendiendo alarmas. La gente responde admirablemente bien, y aparte de que hay una estrategia de marketing clara y campante, tampoco parece que sea mucho engaño. Es decir lo de que se buscan a dos vecinos es pura chorradita, es hacer sentir distinción al que lo adquiera, porque es uno de los elegidos, pero.... alguien que llama a tu puerta y te entra así, no sé, canta el alirón , no? Tragarse también que porque te pongan la placa en la fachada vas a pagar menos porque eres tratado como colaborador publicitario,pfffffff, pero si todas los sitios que tienen alarmas tienen el cartel puesto, si el cartel es mas alarma que la propia alarma, si los ladrones lo primero que miran es si hay cartel de alarma, que no son tontos, cómo que lo pones por publicidad...es fácil que te suene la mentira en los oídos. Al fin y al cabo una alarma es un negociazo en la cultura del miedo, no termino de pensar que engañe a nadie ofreciéndoles lo que quieren, no es caro el asunto, lo único que ocurre es que hay una técnica de marketing depuradísima en la manera de contarlo para asegurarse el 500 por cien. Hubo alguien que contestó al abrir la puerta, no quiero alarmas y estoy en contra de las alarmas, y le entendí bárbaro. No me costaría moralmente este trabajo, no es , por los datos que hasta ahora manejo, engañar del todo, o gravemente. Es más, si hay alguna engañada soy yo. En la entrevista el trabajo era en la oficina, por ejemplo.Y eso de momento.
lunes, 12 de abril de 2010
Planeta Yús (de qué va el juego) 3
La cosa es que llegamos al pueblo, no sé, Santa María de algo, provincia de Toledo. Nos repartimos la calle principal, tres vamos por la izquierda y las otras dos por la derecha. Empezamos al contrario. Nosotras vamos hasta la plaza. Primero vamos a hacer los negocios, luego los chalets me han dicho. Hay que entrar y preguntar por el dueño. Les dicen que debido al incremento de atracos, S.D, la multinacional de seguridad, va abrir oficinas en la zona, y que se busca dos vecinos que colaboren con la publicidad y a cambio dejarles la instalación de su nueva alarma en unas condiciones muy baratas. Esto de ir por la calle vendiendo es....como....gitano, sí. Aunque tampoco tiene nada de malo, y va a ser primavera, hará bueno y que mas da si es una gira por la provincia de Toledo. Lo que me cuesta es andar llamando a casas particulares. Cristina es un huracán caribeño, nunca se amilana, siempre en la cumbre de la energía, siempre sonrisa. No sé la cantidad de años que llevará haciendo esto, pero verla trabajar es un placer. Cómo engatusa. Cómo da la vuelta a las cosas, cómo crea necesidad. Pido al cielo que alguien me llame al móvil y poder hablar y contárselo, pero me domino. Necesito trabajar. En lo que sea. En Toledo o donde sea. Cristina ha vendido una. Es en un locutorio, al hombrecillo es colombiano y está medio molesto, porque no quería, pero ha terminado firmando. Para su casa, no para el negocio. Cuando salimos Cristina me cuenta como lo ha hecho, me señala que se dio cuenta de que el hombre ya debía venir hablando con los comerciales ( a todos los efectos, nosotras somos del departamento de publicidad) y que entonces usó el impulso indiferencia, que es uno de los impulsos que se pueden usar para cerrar una venta y que ya me lo contará mañana. Llaman de la oficina, que la otra chica se vaya con el otro grupo, que nos quedemos Cristina y yo solas. Yo creo que esa chica está descontenta con algo, y ellos lo saben. Vuelvo a pensar que sus ojos encerraban algún mensaje. A mí no me ha caído mal, dice que lleva aquí un mes y medio, y antes, en el segundo sitio que hemos entrado, justo al entrar uno de los cristales de mis gafas de sol, que tan metállicas y tan RayBan flaquean, se me ha caído al suelo y ha sido muy cómico verme recogerlo ( no se ha roto!) ojiplática y con las gafas puestas cristal sí, cristal no. Sólo se ha dado cuenta ella y se ha reído mucho, y sanamente además. No ha sentido apuro por algo que no es muy aparente, y yo me he reído también , y eso me ha gustado. Cristina es férrea como el hierro. Hoy le ha bajado la regla y va con un dolor de ovarios que se la nota. Lleva un ibuprofeno en el bolso por si no aguanta más, pero dice que ella no tomo medicinas.No pierde la esperanza. Nos vamos a los chalets. La verdad es que desde su distancia, resulta muy calurosa su manera de explicarte las cosas, de considerarte. Esta chica en el fondo es humana, pienso. Me cuesta un poco colocar mi eje de gravedad en el sitio que requiere la situación, pero me acuerdo de aquel verano que hice lo mismo vendiendo carnets de fútbol de un equipo de tercera regional y batí el récord. No quería yo en estos momentos de mi vida desviar mi energía hacia estos derroteros, pero...
Sola
Vivo sin masculino que me guarde
en un mundo de hombres.
Sobre todo porque no tengo padre.
Así que en ocasiones muto
y para que mi mujer no resulte herida
me crece un miembro entre las piernas.
Postura de pies separados
hembra-macho que mea de pie.
Hablo en su código
utilizo mi agresividad
anulo mi ying
saco mi yang
busco dominar la circunferencia
dejar trotar a la amazona
y dejar claro que me valgo sola.
Algunas días, llego a casa y tiemblo.
en un mundo de hombres.
Sobre todo porque no tengo padre.
Así que en ocasiones muto
y para que mi mujer no resulte herida
me crece un miembro entre las piernas.
Postura de pies separados
hembra-macho que mea de pie.
Hablo en su código
utilizo mi agresividad
anulo mi ying
saco mi yang
busco dominar la circunferencia
dejar trotar a la amazona
y dejar claro que me valgo sola.
Algunas días, llego a casa y tiemblo.
domingo, 11 de abril de 2010
Planeta Yús ( por el túnel) 2
"Cristina va a ser tu supervisora", me dice. Cristina está junto enfrente de mí rodeadas ambas por tres personas a cada lado. Tiene una sonrisa absoluta, por debajo, piensa. No habría podido saber en ese momento que será lo único que me rozará el corazón de este planeta. Todos sonríen mucho, van bien vestidos, de nuevo ni rastro de alcohol ni de dulces ni de comida ni de ningún acto cumpleañero. "Vente conmigo". Me lleva afuera a fumar un cigarro con todos los demás, unos 10. Me presenta. Saco mi tabaco de liar con ademanes del que lo hace porque es mas sano aunque ya sé que todos los ojos me observan de refilón y que apuntan, aunque sea por ahí atrás, el dato. He pasado de venir arreglada, que me hubieran dicho a qué venía. Estoy maquillada, bien vestida pero informal, sólo presentable. Son todos jóvenes y simpáticos. Y lo que yo denomino simples, banales. "Vamos, que tenemos que coger el coche". "¿Es que no se trabaja aquí?", intento saber. "Hoy tenemos que coger el coche". Se distribuyen y quedamos cinco chicas para un renault megan que es de la rubia con coleta y ojos azules. Mona. Pijilla. Gafas de sol de una marca conocida que no recuerdo en la cabeza. Otra vez ponen Máxima Fm, esto es una empresa homogénea o hasta lo podrían hacer a posta aunque aún no sé porqué, voy pensando cuando buscamos como coger la M30. He acabado en medio. Casi como por ser la nueva. Nos vamos a un pueblo de Toledo, toma ya. Me he quedado lacea, asténica. Me están entrando ganas de llorar y mis gafas de sol Ray Ban también son de marca, y buenas, pero no son de passta, son metálicas y la manía de no usar la funda las ha debido aflojar, y andan los cristales y la montura sueltos por mi bolso. En un sitio así, ¿cómo superar el momento?.Lo intento hacer con las manos dentro pero lo dejo. Demasiado movimiento mientras buscamos el acceso a la M30 , la que conduce parece no saber el camino y nos pregunta al resto. Hace mucho que no monto en coche, ya es primavera, mis lentillas pasaron de fecha y la luz-contaminación amarilla de Madrid se me mete en las córneas, y además no me deja esconderme en ningún hueco de la mirada. Toledo. Ok. Me rindo. Tengo 8 euros en el bolsillo para los restos, éste es el único cv que ha dado resultado por el momento y si hay que irse a Toledo, incluso todos los días, incluso aunque aun no sepa nada del trabajo, pues.....se va. El objetivo es solucionar el bache monetario. Cristina está a mi derecha. A la izquierda otra chica cuyo nombre no recuerdo, vestida más informal que yo todavía y cómo de otra materia. En el asiento de delante Joana, a su bola. Cristina quiere darme coba, saber, lugar en el que vivo, tiempo que llevo buscando trabajo, en que otras cosas he trabajado, sobre todo, que me sienta cómoda, alegría y Máxima Fm. No sé si voy a soportar todo un viaje con el bacalao y este hablar de nada, de dineros, de pisos, de todo pero de nada. Bueno. Se centra la conversación en Parla porque pasamos por allí y es dónde vive Cristina, y yo lo confundo con Pinto y le hablo de unos amigos que viven cerca de una rotonda con una fuente y nos enredamos intentando dar con el sitio. La casa con una salamandra de hierro en la fachada que parece de verdad es el punto de referencia. Caigo que es entre Pinto ( y Valdemoro,ja) y ya, descartamos el enigma. Que ahora veré cuando lleguemos de lo que va el trabajo. Que ya me van explicando luego. De repente aparece Zapatero en la conversación. Cristina es del PP y a mucha honra, la chica de mi izquierda no, empiezo a pensar que sus miradas encierran algún mensaje. Cristina no lo dice, pero desprecia a los socialistas. Lo ha dicho ya como cinco veces, lo de socialistas. Yo creo que quiere que me manifieste. Yo paso de la política, le digo. Me siento en España, de repente. Y en la guerra. Tengo a mi derecha a la derecha y a mi izquierda está la izquierda. Yo me habría exiliado. La derecha no quiere vencer, quiere aniquilar.La izquierda pone la otra mejilla en actitud cristiana pero espérate tu a que se rebele. Miro el paisaje. Que horror los campos abonados con la sangre de sus hijos, y que sea el odio lo que los ha matado. Por lo menos conduce bien la conductora. Me acuerdo de él. De lo demás. Y mas resuelta que un ocho saco la montura, los cristales, los monto, los limpio y me pongo las gafas, porque ahora sí, puedo llorar. Me decanto por el humor y cuando me dicen que ahora me tienen que soltar en el pueblo que después de varias cavilaciones han elegido como destino y que tengo que volver sola a la oficina, les muestro mi entusiasmo por estar haciendo una ginkana. En fin. Trabajar es trabajar y ya he hecho de todo, que más da nada, tengo 8 euros en el bolsillo.
Lulú
Tiene una melena ondeante y espesa de pelo suave y fuerte hasta por debajo del pecho. Mirada en suspensión. Si la miras a la cara no sabes si va a morder o si su natural dulzura la martiriza.Yo creo que está peligrosamente loca. Magnéticamente loca. Contenidamente loca."¿Eres leo?" le pregunto. "De ascendente", me dice, "¿cómo lo sabes?". Por la melena, por la postura, por los ojos, por el silencio, pienso. Con esa cara podría tener a cualquier hombre cualquier noche. Pero con todo lo ella que es, prefiere hacer de él. Cuando pasa por detrás de mí en la estrecha barra y se apoya con las dos manos en mi cintura me agarra como un hombre.No sé que pena le pesa, pero quiere sacársela. Cuando he pasado por detrás de ella en la estrecha barra y la he avisado con la mano en el omóplato me ha mirado. Quería que viera que la encanta que la miren por la espalda, tener que girar la cara y abrir la boca de labios gruesos, aprovechar para separar un poco las piernas y encajar la cadera en la postura de ofrecer su sexo. Conjuntar en un movimiento círculos y triángulos. Soy sensible a la belleza, pienso. Me río , sin escándalo. Porque desde la sombra, lo entiendo.En este bar de chicas, contra todo tópico, estoy viendo las caras mas bonitas de los últimos tiempos. Y hay hombres heteros que vienen por aquí que deben pensar lo mismo cuando se convierten en Adán contemplando el paraíso. Me sigo riendo.
sábado, 10 de abril de 2010
Planeta Yús ( ójala que fuera que sí) 1
Yo llegué ansiosa porque fuera que sí aunque ya el día de la entrevista volviendo a casa me dio bajón y tuve que meterme en la cama. Creo que en lo más profundo de mí atisbé tan claro el asunto como mi necesidad y fue demasiado pa´l body el atisbo. La cosa es que llego, con toda mi motivación entrenadita antes de salir de casa y de nuevo reparo al sentarme en el bacalao de Máxima Fm que suena a todo volumen en la oficina.(Uf). Me cuento que bueno, que me va a venir bien un poco de ambiente fiestero y juvenil pese a que la superficialidad y el encefalogramaplanismo sean el contexto. Me pasan a la sala de espera. Me pongo el agua que me ofrecen y toda dispuesta a volver al mundo real puro y duro me leo el 20 minutos y el ¿ADN?(uno de los otros). Una o dos veces. Se oyen voces. Bastante altas, sobre todo bastante enérgicas, y de una energía muy concreta. La de antes de la batalla. Comerciales celebrando ventas es la frase en mi cabeza. Esa animalidad básica de bestia depredadora transmutada, analizo, por la introducción del dinero en el hábitat. "Ahora te atienden , es que están celebrando un cumpleaños", la chica que te llama te cita y te recibe tiene unos tremendos ojos verdes que son de gato callejero que sabe leer latín. "¿Estoy yo sola para la prueba?", por hablar, por parecer lo que sea, porque quería que fuese que sí. Mirada fija, inmutable, se ha peleado muchas veces, "había otro chico pero... no querrá trabajar" y todavía me sigue mirando. Bueno. Con ésta si trabajo aquí no sé yo si entronco. Al periódico de usar y tirar. Entonces se abre la puerta de la fiesta de cumpleaños y salen como 20 personas en estampida, pero centrados, como con poco alcohol para tanto oé oé . Era de esperar, no sé, corbatas desabrochadas, cubatas en la mano, caras de risa tonta....pero oye, en este cumpleaños, todos salen de lo más serenos y energéticos. Que sanos. O esta empresa prohibe hasta el cava catalán, con todo el glamour que tiene eso para celebrar una venta. "Vente por aquí", me dice el gerente que me hizo la entrevista, que no tiene más de 28 años y ojos azules mentireiros.
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