miércoles, 14 de abril de 2010

Planeta Yús (nueva raza al descubierto) 6

Estoy allí a las tres en punto. Me he levantado a las nueve para hacerme los análisis que tardaran 10 días de tantas cosas que traen, me he despedido de mi madre y he quedado para ensayar el recital del jueves, una hora exacta de efectividad con J.Z. en mi casa. Así me gustan los días, aunque llego algo cansada para andar casi corriendo por las calles. Me dejan en la sala de espera con los periódicos de usar y tirar y el vaso de agua. Pero me dura poco. Christian me pasa a la sala donde me hizo las entrevistas y me pregunta que qué tal, que si tengo ganas. Muchísimas, le digo, las alarmas es una cosa que se vende, lo veo sencillo. Se ríe y me corrobora que tengo ganas. Cuánto necesitas para cubrir tus necesidades, me dice. 1500 respondo. me dice que él me va a ofrecer 1600 y que me cuenta cómo. Dice que hay dos maneras, con un fijo o por ventas. Que de la una a la cinco me la pagan a 100 euros. Que de la seis a la diez a 150. Que de la once  la veinte a 200, y que si hago más de veinte hablamos. Lo va escribiendo todo en un papel. Pero que si prefiero un fijo, y yo le digo que sí, que blábláblá, que él me ofrece 1600  a cambio de hacer 2 ventas por semana. No lo veo difícil. Le pregunto de nuevo si hay contrato laboral, y me dice que sí, pero todo como muy rápido. Le digo que acepto con el fijo. Me dice que entonces no me puede dar la bienvenida porque todavía no me ha dado la enhorabuena y me da la enhorabuena muy sonriente y me propone que llamemos a Cristina para contárselo, pero que le gastemos una pequeña broma, que le digamos que no he sido seleccionada. Yo en modo supervivencia le sigo el juego. Entra Cristina con la sonrisa puesta y no sé que pasa ahí, pero no puedo hacerle la broma, él le dice, hemos llegado a un acuerdo económico y empieza con nosotros, antes de que pueda decirle yo nada, y es cómo si Cristina no quisiera disimular, y muy rápido todo de nuevo me dice vete con ella que ya te lo explica todo. Y el contrato , le digo, sísí, ahora ella te lo explica. Me dice dale tu dni y tu tarjeta de la SS a Raquel, que rápidamente los fotocopia. Cristina me dice, ven, ahora es cuando lo vas a empezar a flipar y entramos en otra sala donde hay cuadrantes y gráficos y murales y nos ponemos delante de un mural y me cuenta los ocho pasos de los que consta una venta. El guión del asunto, que ya se que existe, trabajé un mes vendiendo tiempo compartido y el guión lo aprendimos en una semana entera de curso de formación. Es muy fuerte lo de las técnicas de venta directa. Un manual de sicología en pocos pasos que ya le gustaría a Freud. Me negué a hacer una venta. Una venta eran 150.000 pesetas hace 8 años. Estuve a punto de cerrar una y me negué interiromente, mi corazón no quiso cargar con ese peso, esa pareja bobalicona que me miraba creyendo que desde su ajustada clase baja iban a poder disfrutar de las mejores vacaciones se iban a gastar cuatro millones de pesetas para poderse ir, como mucho, y pidiéndolo con tiempo, una semana a Benidorm a un hotel de tres estrellas. Una vez que firmaban ahí, les resultaba más cara la penalización por echarse atrás que la prima al mes.Si yo cogí aquel trabajo porque era de fin de semana. Doce horas metidos en aquella sala con Bisbal a todo trapo recibiendo víctimas. Venían preguntando  por Antonia, que así se llamaban en esa empresa todas las de telemarketing y su funciones eran hacerse amigas de la gente e invitarlas  a una presentación de ofertas vacacionales. Y a todos cuando llegaban había que decirles Antonia hoy está mala, me ha pedido a mí personalmente que os atienda. Se llevaban un jamón por venir. Lo juro. Muchos no eran tontos y venían a por el jamón. Era un piso como de 300 metros cuadrados en plena calle Sagasta. Había gente que se sacaba una pasta trabajando ahí. Yo me negué. Que fuerte estos guiones. Deberían ser ilegales, ¿para cuándo un código deontológico del libre mercado? Eso sí sería evolución y lo demás pamplinas. Me explica los ocho pasos, son muy buenos, está muy bien estudiado, se da cuenta de que ya  los fui observando ayer y me felicita. Los ensayo con ella. Me felicita. Que mamá mas tierna debe ser Cristina. Le digo lo encantada que estoy con que sea ella mi supervisora. Eso le gusta en el corazón, pero no me lo demuestra. La sala es como de cinco metros cuadrados, a lo sumo siete. Hay como 20 personas hablando alto, el ruido es ensordecedor, el jefe mira desde la sala de al lado a través del cristal- pared, soy la nueva, ahora me está mirando el culo y como si lo estuviera oyendo, su comentario de machito a Christian que está con él. Es alto. Antonio . Pelo engominado hacia atrás con rizitos en las puntas. Gordo, bien gordo. Tremendas comilonas en los mejores restaurantes. Vestido de arriba a abajo de Ralph Lauren. Y entran en nuestra sala.
Christian dice buenas tardes, gritando y con un tono de consigna. Todos responden, en tono de consigna también y con la satisfacción de cuando empieza algo que te gusta. Lo repiten tres veces ¿Cómo estamos? pregunta Christian a sus guerreros y todos responden  de puta madre arriba, oé, de puta madre arriba oé, de puta madre arriba oé, todo es tres veces. Hay un pisotón en el suelo que parece acompaña sílaba sí sílaba no. Y el brazo está levantado y se mueve al compás. Raro, raro. Ya veo de lo que va, pero lo que me preocupa es que todos mis compañeros parecen encantados. Tenemos una persona, dice el jefe, y ahora nosotros somos el eco, repetimos lo que él dice. Después de las tres veces, Christian dice que es (Unnombre) y que ayer se hizo cinco ventas. Entonces pide un "yús", este planeta tiene su propio idioma, para él. Todos corean tres veces yús para (esealguien). Dice Christian que iba con tal compañera, y entonces, la plebe  sabe que tiene que tocar el violín y hacen ademanes de tocarlo mientras cantan tinoninoninaninoninoni. Eso se llama fomentar relaciones entre empleados para que todo quede en casa. Y el jefe llama al agasajado después de las consiguientes risas y rojezes  a hablar al centro. Cuando se coloca no puede hablar porque todos dicen claves, claves, claves, queremos claves, tres veces. Y él hinchado como un pavo lo cuenta todo, alaba la chuleta de venta y vive su momento de gloria. Retoma Christian que dice tenemos una persona y ahora soy yo, que soy nueva y tengo que salir a presentarme. Maemía. Se me va a notar lo que pienso de ésto. Voy y Cristhian me dice que roja estás y debía estarlo, porque, como definirlo, el punto secta no entraba en mi valoración de la situación, y, en fin. Me presento y alabo la juerga que tenemos y todos en una sola voz me dicen algo que no recuerdo, pero sería algo así como bienvenida y enhorabuena. Vuelvo a mi sitio. Intento unirme a los gritos y a la percusión, siguen desfilando empleados con honores, pienso en los 1600, y en que ya pensaré en este momento cuando llegue a casa. Lo del cumpleaños. Jesús. Esto es peor que lo de Antonia. Cristina tiene que salir a contar su anécdota. Para que veas. Como no vino a la oficina ayer por la noche, lo harán por eso. Así que cuenta delante de todos, entre todas las guasas y frases triplicadas que la vino la regla en plan hemorragia y que se la manchó el pantalón que además era blanco. Yo creo que pasa de todo esto, pero que buena actriz es, porque, a todos estos se los podría llamar actores prostituidos. Ahora va a hablar el gran jefe, Antonio, el que empezó así y ha hecho imperio y tiene una oficina en la que trabajamos todos nosotros. Y lo primero que hace es una flecha en la pizarra con tres fases, las de empleado, autónomo, empresario. Y cuenta con gráficos que se empieza ganando cien para terminar ganando 100.000 al día y certifica que él no se puede gastar el dinero que tiene porque aunque estuviera todo el día gastando no se lo gastaría, y deja una cifra en todos los ojos, ganar 5.000 euros limpios al día. Y se extiende por batallitas, que si en semana santa se  ha ido con sus cuatro hijas a Alicante con chófer, y que las ha montado en helicóptero, y es que hasta para tener dinero hay que tener clase e inteligencia, porque como si irse con chófer fuese la panacea, la caravana se la ha comido él dice, ya y el tiempo tú, bobón, haberte ido en tren o en avión, el dinero produce chóferes en todos los lados. Ya conozco a más personajes cómo estos. Venden a su madre por dos duros.Dice que vamos a jugar al juego de Antonio dice. Él dice tócate la nariz, y tu te la tocas. Así un rato, cómo si fuera muy divertido. Si no ha dicho dice y lo haces, pierdes y sales. Luego que si estudiar arte dramático no vale para nada, es como cuando mi profesor sabía que había revuelo y para controlar la situación llegaba y te dirigía unos ejercicios físcos. Adquiere un poder inconsciente sobre tu voluntad por un rato, te ha estado dirigiendo tus movimientos. Y éste va de director de escena con todos sus empleados, pero lo mejor es que es un machista hediondo que ya ha hecho un broma en público sobre las tetas de una chica con mucho pecho, le encanta pedir que sólo hablen los hombres o sólo las mujeres y lo último que dice que nos toquemos son las tetas, y ahora apretároslas, sí, a hombres y mujeres nos lo dice, pero el está mirando a la chica de pechos grandes con escote grande y cuando ha visto que no me tocaba los hombros casi, ha dicho,nono, las tetas. Que se las toque tu puta madre. Yo soy la nueva y para que yo me toque las tetas delante de ti voy a tener que  cumplir bodas de oro con la empresa. Detecto observando a un posible actor de verdad entre mis compañeros, observación que más tarde se confirma y es que no me extraña, esto es un papelón, y que ninguna de mis congéneres se molesta con el hecho, se las agarran bien agarradas, las que más, la chica de grandes pechos y la colombiana que se  arrimaba tanto al gran jefe, que de tetas va también bien servida. Esto es lo que nos retrasa como género. Nosotras mismas. Y un grito final, porque después de tomar el brebaje, estamos listos para la batalla. Sólo sé que no sé nada, y que como sea, ya que estoy aquí y no puedo desperdiciar y ya estoy algo alienada, cómo sea, hoy vendo una.