Yo vestida de casting y sentada en el resquicio de un edificio de piedra bonito de la calle Fuencarral, con un par de caladas en los ojos y observando el movimiento del mundo con un cigarro. Absorta como sé absorberme. En esos momentos, igual, parezco triste de lejos. Todavía falta para mi tren y esta ciudad me atrapa. Por qué ahora mismo no quiero estar aquí es lo que pensaba cuando dos cabezas triangulean mi panorámica. Son blancas, sonríen, y pertenecen a cuerpos con energía y con alguna simbiosis entre ellos. Más tarde me entero de que son amigos de toda la vida, ahora, me hablan:
-"Hola, ¿ crees en el más allá?"( uno de ellos andaba buscando a María)
-Y en el más acá, respondo sin titubear.Se ríen porque les encanta.
-"¿Dónde vives?"
- En todas partes. Les hace reír todavía más y a mí, también. A gusto y sin conocernos.Me preguntan si, pero la verdad es que no.
Como los espíritus se conocen, y todos andamos sedientos de hablar sin palabras, me invitan a no sé cuál café en la Castellana, pero, mi tren: mi tiempo no admite tanta distancia. Tenemos un Gambrinus de potente luz enfrente, y, claro, me voy con ellos.
-"¿Cómo una chica tan guapa es tan accesible?" me pregunta uno de ellos. Sé que no lo hace por ligar, sé cómo voy vestida y a lo que se refiere y siento su espontaneidad, pero su pregunta me trae imágenes de mi vida y me hace dudar: no será por eso que...no vendrá de ahí lo de....pero, no, rápido le contesto:
- ¿Es que tú no captas al vuelo los momentos en los que se puede volar y es una pérdida no hacerlo?
Tres cañas al aire y aire,aire, aire...
Tiene una duración la comunicación conectiva y espontánea.Y una oportunidad. Si te descuidas y escoges mal la siguiente frase, aparece la tierra (nombre, trabajos, etc) y la bajada de la magia. Tengo sus teléfonos. Siempre nos vamos a acordar del encuentro, pero ninguno sabemos si merece la pena convocarlo de nuevo.
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Salimos?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Salimos?. Mostrar todas las entradas
viernes, 16 de marzo de 2012
martes, 27 de diciembre de 2011
En la pista
Llevo tres noches de insomnio aguantando marea. Conecto en rojo con el primer chacra, siento el calor, segundo, el tercero me cuesta, cuarto está encendido, al quinto no subo. Tengo turbulencias.Estoy atravesando uno de los peores túneles de mi vida, el último siempre nos parece el peor, a palo seco. De repente lloro veinte minutos y luego reacciono y salgo al sol. El sol me está salvando este invierno, tengo las mismas manchas en la cara que si fuera verano. Alivianate Nuria, me dijo Patricia, alivianate. Fue curioso como las conocí. Creo que ha sido la noche que más libre me sentí en todo el año. Libre por dentro, digo. Porque lo que tienen las crisis es eso. Por eso mi corazón está cada vez mas tranquilo. Excepto el día ese que pensé que tenía que llamar a la ambulancia por unos pinchazos intermitentes, es verdad que lo tengo más liviano, con menos peso, más encendido. Estaba en un concierto con David, chico majísimo al que conocí esa noche y salí fuera a fumar. No recuerdo por qué empecé a hablar, ni que dije exactamente, sí que eran un grupo de cuatro chicas que me miraron y una dijo, tú quién eres, yo ya soy de tu club de fans, tú qué haces, escribes o cantas o qué haces. Yo amar dije. De eso sí me acuerdo. A mi lo que me interesa es el amor, por amor lo dejo todo continué diciendo. Rápido estábamos sentadas en el portal de al lado fumando y hablando, sobre todo riendo. David me trajo una cerveza, no tengo un leuri y me dijo quieres quedarte aquí no? y me encantó que me dejara así a mi bola, aunque habíamos venido juntos. Por dios. Medito unas tres veces al día, soy la buscadora incansable de luz, la sedienta de paz. Me voy. No sé a dónde, pero me voy, si las cosas no cambian en las próximas horas, dejo la casa y todo. Ya cumplió su función parece. No sé que haré con el blog.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Noche de hala- go!
Me rodean los hombres. Son cuatro y yo, el centro de atención por ser la única mujer. Pero aunque una sabe cómo son estas situaciones, no me lo esperaba antes de salir de casa. Volver tan contenta. La cita es en el Búho Real, un concierto de rock acústico al que se decide no entrar por falta de presupuesto y, cuando los del grupo se ofrecen a darnos entradas, el que los conoce dice que no nos va a gustar y para irnos a la segunda canción, mejor no entramos. Acabamos en un bar de lo más chulo, por el alma que despide, en el que nos tomamos un chupito que sienta a las mil maravillas. Bourbon con Tía María, yo ya tengo decidido que prefiero los chupitos fuertes a las cervezas que me aguan el estómago y me dejan saborcito de depresión. Sí, lo siento, no sé por qué pero me dan algo de tristeza. Empieza él, contándome que ha soñado conmigo y el qué. Que si aguas esmeraldas, de repente fucsias y amarillos, sirena, dice, y oh tu ser divino. Y que si nada más levantarse ducha fría y que para masturbarse pensando en mí me pediría permiso. Y yo que me río porque esas cosas, no sé, no me molestan, me resultan naturales. Y su forma de contármelo es respetuosa. Entonces les canto, anticipando el no-tono, la entrada de la última canción que estoy haciendo (pero que contenta me pone esto que ni me lo esperaba, lo de hacer canciones). Y otro, el más mayor, resulta que toca, por lo que dicen, muy bien la ármonica, que ha tocado con la banda de Jimmy Hendrix y con un tal Taj Mahal ( no sé si se escribe así), que todo hecho encanto, me dice una y otra vez la buena voz que tengo " si te atreves a ser descarada, eres una genia" y yo, que llevo toda la semana preguntándome para que demonios se me ocurre querer cantar, me dejo acariciar los oídos, y lo disfruto todo sin rechistar. Se me ha rizado la punta del pelo y mi cara, otra vez abierta, de sonrisa abierta. Soy la única mujer. Abrazos, bailes, miradas, y yo, también. Uno quiere que le toque la cara. Otro que le deje mi anillo. Él no se corta en abrazarme, y yo a todo digo que sí. Me dejo querer. Que me quieran, que me regalen, que me mimen, que me lo merezco. Hace rato que me lo vengo mereciendo. El bar se llama dreams café, y yo, desperdigo por la barra unos cuanto sueños. A las 5 estaba llamando al arcángel San Miguel con todo su azul, y a las 5 y 5 le he sentido en mi chacra coronario. La culpa, entonces, la ha tenido él.
jueves, 13 de octubre de 2011
Nuestro alrededor siempre lo cuenta todo
Vivimos en financial times, sí, tiempos de guerra, sí, pero el universo
siempre está ahí moviendo los hilos.
Ayer, 2:22 de la mañana, Plaza de Canal(si le d)ejas...
jueves, 15 de septiembre de 2011
Fabolous-a-mente
El bar se llama Fabolous y me tienta. Están a punto de cerrar, pero aquí voy a volver, ya lo sé. Será por el fucsia de las paredes de fuera, el fucsia, Amperia, llamándome en cada lugar que poso la vista.No. El bar tiene vibra y se ve. Toda la gente que hay fuera parece interesante. También su chico, eso fue antes de que se supiera. Y los amigos de su chico. Cool people. Gente de mundo, las mentes abiertas que buscaba yo con 20 años. Yo he vuelto a fumar y entonces pierdo la función del lenguaje. Me quedo atrás y miro. Habla en un acento muy cool, muy colombiano con pasta, del amor y de toda la gente a la que se puede amar que se conoce todas las noches. La noche es un sueño me dice mirándome a los ojos detrás de sus gafas. Todo es mentira, dice. Yo atrás. No quiero contestarle, a veces, las obviedades me aburren. La creación me distrae. Los inconscientes me distraen. Va detrás de tres o cuatro, a ver a quién se folla. Qué amplitud la del amor, pienso. Qué disfuncionalidad del lenguaje. Es verdad que todos son atractivos. Niños bien, de lejos. El problema de esta gente es el consumo, ya lo contaba estupendamente Historias del Kronen. Al bar vuelvo seguro, pero las poses me matan, y la interesting people pierde rápido su interés. Querría unos ojos, unas manos, un silencio antes de estallar en carcajada porque vuela cualquier hoja de papel.
Re-tiro porque me toca
Lo que tiene esta casa a veces es lo oblicuo. La inclinación. Creo que no termina de ser buena para la cabeza si ésta está llena de muchos pensamientos y la mía, a veces estalla. Es lo del golpe de racionalidad para encajar la vida. Decido que Retiro, y nada más llegar el verde me calma.Hay un lecho de tréboles esperándome y yo, feliz. Cuando me quiero dar cuenta estoy en la niña y las hojas de los árboles se hacen nítidas. En septiembre se recogen los frutos, pienso. Los árboles empiezan a marronear, pienso. Todo se prepara para la caída. Me apoyo en el tronco. Me pongo boca abajo. De costado. Boca arriba. Apoyo los pies desnudos en el árbol. Pienso en lo qué me haría feliz ahora mismo, y me siento bien de sólo sentirlo. Enumero una por una todas las personas que me aman, y siento el amor del sol en la cara, del verde en el cuerpo. Cantan. Flamenquito cantan. Me calzo y voy para allá. Acércate niña no tengas miedo, vamos a dejarnos querer por el universo, voy a vencer el miedo que me da tu cuerpo. Ole,ole, digo. Y el chico que está sin camisa me sonríe. Un cigarrito con ellos y me voy para casa, en un rato también yo estaré tocando la guitarra. Sé que la música me está persiguiendo, y yo , me quiero dejar coger.
domingo, 28 de agosto de 2011
Naturaleza kitsch
¿Nos vamos al campo? le digo. Al pantano o al Soto, necesito mirar kilómetros de árboles, agua en movimiento, el sol en la cara. No tiene muchas ganas pero me ama y me lleva. Acabamos en la presa de las Cogotas, que reúne todos los requisitos y se tarda menos. Cuando nos bajamos del coche vemos la piedra idónea, es la más grande, es lisa, vamos a caber las dos, nuestros maxibolsos y nuestras bolsas de chuches, tumbadas panza al sol y sin ningún problema. Cuando llegamos lo vemos. Hay un corazón pintado con spray rojo con un te quiero enorme. Nos reímos, yo le digo ¿ves?, es un mensaje del universo para nosotras, que nos van a querer muucho, el futuro nos lo dice. Y tarde de sol en amistad, porros y corazones caídos del cielo.
*****
Estoy tan delgada
que me clavo en la piedra.
Mi cuerpo minúsculo
tiene tantas esquinas
como el granito silvestre.
Casi nunca los hombres
me dejan reservas
en las que acunarme.
*****
Estoy tan delgada
que me clavo en la piedra.
Mi cuerpo minúsculo
tiene tantas esquinas
como el granito silvestre.
Casi nunca los hombres
me dejan reservas
en las que acunarme.
lunes, 22 de agosto de 2011
La ciudad del terror
Eso parece Ávila esta noche con esos rayos partiendo el cielo en dos por encima de las murallas. Pero cuando digo el cielo digo todo el cielo; aquí las casas no impiden a las personas ver tooodo el cielo. Si no hubiera tanto dios por tantas partes, Drácula estaba dispuesto a salir de detrás de alguna de las piedras milenarias.
¿ Por qué hay sitios en los que el alma se colma?
¿ Por qué hay sitios en los que el alma se colma?
viernes, 19 de agosto de 2011
Amor de ferretería
En el pozo del huerto de los tan enamorados
que murieron el uno por el otro
hay mil candados
con fechas e iniciales
que dicen, cierran,
el amor
(como símbolo)
Observo el peral que tengo encima de la cabeza
las peras imperfectas de la naturaleza
las adolescentes de provincia que pasean
sus lindos shorts con sus lindas piernas:
Todas con los pechos llamando
todas con el pelo largo.
Quieren Calixto que ponga candado.
Mamá, para qué
pone la gente esos candados
le pregunto acariciándole la cara
desde su regazo.
Para que lo que se ha unido no se desuna
ponen un candado.
También en San Petersburgo
en todas partes,
todos quieren saber su futuro.
Las ferreterías también tienen sus modas
(semi-risa) o qué te piensas.
Qué bonito que las peras sean una fruta que da un árbol,
qué bonito que caigan ofrecidas para el mundo.
que murieron el uno por el otro
hay mil candados
con fechas e iniciales
que dicen, cierran,
el amor
(como símbolo)
Observo el peral que tengo encima de la cabeza
las peras imperfectas de la naturaleza
las adolescentes de provincia que pasean
sus lindos shorts con sus lindas piernas:
Todas con los pechos llamando
todas con el pelo largo.
Quieren Calixto que ponga candado.
Mamá, para qué
pone la gente esos candados
le pregunto acariciándole la cara
desde su regazo.
Para que lo que se ha unido no se desuna
ponen un candado.
También en San Petersburgo
en todas partes,
todos quieren saber su futuro.
Las ferreterías también tienen sus modas
(semi-risa) o qué te piensas.
Qué bonito que las peras sean una fruta que da un árbol,
qué bonito que caigan ofrecidas para el mundo.
jueves, 18 de agosto de 2011
La ciudad dorada
Sol en Castilla, sol de justicia. Desde la ventana del balcón donde está el escritorio de mi tía veo cuatro cúpulas, todas hechas con la misma piedra, ese granito fino y dorado en el que se yergue esta ciudad de letras. Quod natura non dat Salmantica non praestat, dice el lema universitario desde hace casi cinco siglos. He acabado aquí sin haberlo pretendido y si lo pienso, algo tiene conmigo esta ciudad que me trae hacia sí para iniciar o acabar ciclos. La primera vez fue a los 17 años; aquí se celebró el famoso concurso de belleza dónde tuve la desgracia de participar. Otro día cuento por qué eso es una desgracia. Curiosamente, desde la ventana veo el Palacio de Congresos en el que se celebró, también. Para qué habré caído aquí de nuevo con todo tan cerca. Enfrente de mí está la casa dónde dormí estas navidades, Marisa se ha buscado lo que se llama una mudanza práctica : justo enfrente, y cuando la miro, me recuerdo durmiendo en una cama enorme con un collar de amatista que me envolvía los sueños de un amor que ahora, desde la acera de enfrente no sueño, pienso. La realidad se impuso y no fue tan alta como el sueño, quod natura non dat... Hay un señor de gris encima de una piedra de granito blanco estatua que me mira con su sombrero de acero en la mano. No sé qué escritor, seguro que escritor, será, ahora cuando lo miro cuando baje. La plaza mayor está aquí mismo, son menos de cinco minutos andando, hay unos puestecitos hippies en una esquina con unos brazaletes de alpaca preciosos. Y el río Tormes, verde y sin caudal (dónde está mi Miño) se nos queda bajo los pies de camino a la residencia dónde mi abuela reside; mi madre ya viene a buscarme y nos está gustando pasear las calles, sentarnos en cualquier rincón con silencio a fumar un cigarro, y hermanarnos a mis 33, hemos acabado las dos con cascabeles en el tobillo. La verdad que aquí Castilla es policromática de una manera preciosa : ese cielo azul cián de anochecida encima de la piedra amarilla... yo que nací en ella, ya no recordaba el tirón de la piedra milenaria. Bajo! Ya bajo, de hoy no pasa de ver la puesta de sol desde el huerto de Calixto y Melibea.
sábado, 19 de marzo de 2011
Cara-col, col, col
La valla se confunde con el vestido de la chica, se encuentran las rayas y los colores. La pareja que está a mi lado decide que para qué dejar de discutir después de tantos años, empiezan el protocolo, se levantan y se van. No le va a gustar, pienso, pero a alguien le gustará. Dejo que se me queme el lado izquierdo de la cara, todo lo pueden el sol y la música de los chicos esos. Creo que se me ve desde todos los ángulos de la plaza, soy primavera también, al borde de florecer.
lunes, 7 de marzo de 2011
Caminando por la calle yo te ví
Esto de dar vueltas alrededor de mi misma lo que tiene es que marea. Sí. O tal vez es el porro de María y en eso en realidad consiste toda la pirindola. Lamento no tener nada mas interesante que contar, pero se me juntaron los días, quiero decir, entre calada y calada. Creo que fue por miedo y también por lo de tener algún calocirto. Sé que tal vez no, no superé tanto mis circunstancias como pretendía, me hiló la araña y yo dejándola. Lo sabía. Lo de que eso traía endurecimiento del corazón es ahora cuando lo sé. O tal vez el corazón duro sea el tuyo cuando me mira y sentencia y yo dejando que lo veas. No tengo alas para volar de la cárcel en la que me encierras, pero, cuenta con que estoy atada al suelo y vas a ver.
domingo, 20 de febrero de 2011
Palacio
El cincelado corona la esquina de mil flores amarillas
todo aquí es cuadrado
todo tiene aristas
la geometría al servicio de la belleza.
Recuerdo Roma.
Entre ruinas edificando, dije.
Sus estatuas.
Sus medidas.
Es normal que aquello de la vuelta al mundo.
La grandeza
es el tamaño exacto.
La grandeza es el sueño.
Unas manos como las mías pudieron.
todo aquí es cuadrado
todo tiene aristas
la geometría al servicio de la belleza.
Recuerdo Roma.
Entre ruinas edificando, dije.
Sus estatuas.
Sus medidas.
Es normal que aquello de la vuelta al mundo.
La grandeza
es el tamaño exacto.
La grandeza es el sueño.
Unas manos como las mías pudieron.
lunes, 14 de febrero de 2011
Paseíto de reconciliación
Me gusta Madrid. Y llevar la vida bien extendida en los ojos,también. Hoy el centro estaba de mediodía desierto y con esa sensación de pueblo pequeño que todavía se permite esta gran ciudad. Yo estaba de viaje. Cualquier luz era buena , cualquier destino posible en cualquier esquina. Todos los pájaros estaban en las cabezas de los edificios y he caminado con la mirada levantada por los trinos, pareado, pero todo era sólo para escuchar. Una escena de esas que me retrotraen al diecinueve, por lo bucólico. Ese Madrid de los Austrias. Habla. Pese a la ropa, los coches.Todos los eneros, todas las mañanas. Y hoy, yo, despierta. La compra, las llamadas, los portales. Lo mismo de siempre con aura de novedad.
martes, 4 de mayo de 2010
Todo es bonito
A pesar del frío, voy con el plumas. Necesito sol en la cara como el vivir. Hago el recorrido habitual, me voy al árbol de otras veces, hoy se mueve. Es un bamboleo ligero, adelante atrás, adelante atrás. Que bonito el sol en la punta de la hierba, que bonito el viento haciendo olas verdes. Pienso que sería bonito también llorar una lágrima caliente al sol. Sentir el doble fuego. Respirar. No somos más que aire y agua y sal. Cierro los ojos para sentir el mensaje del viento, del norte me parece, viento de negocios entonces, viento que viene a mover las cosas prácticas, terrenales. Muchas veces me ha influido el viento, cuando llega me recoge, cuando se va tengo otra dirección en la cabeza. Hoy levanta con furia el polvo del camino. He dejado las manos abiertas, las palmas al sol, me he destapado una manga incluso. Calor hasta los huesos, calor que calienta el espíritu, que no se deja, que se queda un ratito y se va. Ojalá que la próxima vez que vayamos para atrás, el árbol que me sostiene diera una vuelta completa y me llevará con él debajo de la tierra y pudiera yo ver cuevas de piedras preciosas, manantiales cristalinos, tesoros escondidos y... algún duende que me contara al oído todas las cosas bonitas que van a pasar.
viernes, 16 de abril de 2010
Algún día
Me abre con su barriguita. (No) hay (h)olas, sólo nos miramos a los ojos y entonces me dice : es muy fuerte. Me presenta al padre de la criatura, a quién no tenía el gusto de conocer, está metiendo algo en el horno, y tiene una amplia sonrisa. En la televisión está Rak en otra orilla do mondo, Río de Janerio. Más tarde en otra pantalla aparecen Dani y su chica, en un pueblo de Cáceres. Sacan otra ecografía, están de tres meses. Mis amigos empiezan a ser padres. Me desubico. Me siento atrás, y bastante tengo con el nivel práctico de mi vida cómo para tambalear ahora en el emocional. Quiero una barriguita y una mano que la acaricie todo el día. Al pasar, al sentarse, al dormir.
La noche
Paseo de la Castellana , cuando salgo del metro está lloviendo de nuevo. Son más de las 12. Se me ve a la legua con tanto espacio abierto. Los tacones, la mini, las pieles plumas. Temo que me confundan con una puta y me consuelo diciéndome que sólo pienso eso por la falta de costumbre de ir fashion por la vida. Con lo que yo he sido. Cuando llego abajo me da en la cara la energía del sitio. Surrealismo de MDMA. He visto antes el efecto y lo detecto. Gente guapa. Gente bien vestida. Buenrrollismo artificial. El contacto me presenta a un socio y a un encargado que protesta. Al final dice ven y se pone a hacerme una entrevista en el office del lugar y prueba a intimidarme. Sabe que está bueno. No para hasta confirmarlo en mis ojos. Me mira fijamente y juega a dejar que se le dilate la pupila. Se pone carnal. Exhala sensualidad, todo conscientemente pero sin guarrería, con savoir faire. No le gusta que le descubra tan rápido así que se hace el duro. Tiene un quede con las actrices, todas sus chicas eran actrices, hasta controla de escuelas y su conclusión es que no se puede estar con una actriz. Mi tranquilidad le desarma. Hasta casi le enamora. Los dos sabemos dónde está el peligro. Pero ni pensar. "No necesitamos gente". Bromea con alguien presentándome como su novia. Lo soluciona con un chupito y resetea y yo vuelvo a subir escaleras para salir a la calle mojada. Que sinsentido de vida. Es que ya ni lloro. Me queda rendirme y esperar.
lunes, 5 de abril de 2010
La abeja reina
He visto " La Abeja reina". No voy a cebarme, porque además es fácil, barato en estas ocasiones. Pero la abeja no volaba. Reinó en algún momento porque el guión está clavado en tres o cuatro momentos. ¿Y la culpa? Pssss, llámalo globalización, porque dinero había por un tubo, lo sabes en cuanto tocas el programa de mano. No es que faltara talento, no es eso. ¿O sí? . Esa cosa a veces que tienen los actores de saber lo que les funciona, de que les hayan pagado muy bien por mucho tiempo por ello e, inevitablemente, deslizarse por ahí cuando están en escena, como el que se apoya en la barandilla siempre en el mismo tramo de las escaleras. Pensé que Verónica Forqué me iba a sorprender mucho al comienzo de la función. Ese registro de voz tan grave, una dureza fuera de como se la recuerda. No llegó a hacerlo, aparecía la barandilla a veces, pero aún así no puedo decir que me disgustara. Una sensación de ni fu ni fa a veces. Pero bien. Y la barandilla era un pasamanos de tres metros, me refiero, ella es la protagonista pero hay otros dos actores de la tele cuyo nombre no recuerdo que les pasaba lo mismo.(Siento esta falta documentalística, que mas da si esto no lo lee naide). El prota, rubísimo, físico ideal para un Hamlet, a veces se relajaba, lo disfrutaba, salía de la concreta dirección y entonces mejor. Pero un poco ni fu ni fa también. Alba Alonso que aparece a los 40 minutos, introduce una organicidad interesante, porque una, con tanta planta en el escenario, ya esta en ese momento empezando a pensar que lo mas vivo son eso, las plantas. Todo gana cuando están todos reunidos en la mesa, el guión los lleva solo. Pero vaya, todo bien. Es decir, correcto. Una dirección ausente para crear un teatro de actores, pero correcta para todo lo demás.
A mi me entristece salir del teatro diciendo correcto.
Pero llámalo globalización si quieres.
A mi me entristece salir del teatro diciendo correcto.
Pero llámalo globalización si quieres.
sábado, 3 de abril de 2010
A Ó
Como me gustaría que la naturaleza
fuera un cable de escorpiones
para agarrarme y recibir
una descarga eléctrica
si oso poner el pie en tierra.
Que me entrara el veneno
por las manos
que me drogue la ausencia
el miedo a vivir
y las pocas ganas para este poema.
fuera un cable de escorpiones
para agarrarme y recibir
una descarga eléctrica
si oso poner el pie en tierra.
Que me entrara el veneno
por las manos
que me drogue la ausencia
el miedo a vivir
y las pocas ganas para este poema.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



