martes, 4 de mayo de 2010
Todo es bonito
A pesar del frío, voy con el plumas. Necesito sol en la cara como el vivir. Hago el recorrido habitual, me voy al árbol de otras veces, hoy se mueve. Es un bamboleo ligero, adelante atrás, adelante atrás. Que bonito el sol en la punta de la hierba, que bonito el viento haciendo olas verdes. Pienso que sería bonito también llorar una lágrima caliente al sol. Sentir el doble fuego. Respirar. No somos más que aire y agua y sal. Cierro los ojos para sentir el mensaje del viento, del norte me parece, viento de negocios entonces, viento que viene a mover las cosas prácticas, terrenales. Muchas veces me ha influido el viento, cuando llega me recoge, cuando se va tengo otra dirección en la cabeza. Hoy levanta con furia el polvo del camino. He dejado las manos abiertas, las palmas al sol, me he destapado una manga incluso. Calor hasta los huesos, calor que calienta el espíritu, que no se deja, que se queda un ratito y se va. Ojalá que la próxima vez que vayamos para atrás, el árbol que me sostiene diera una vuelta completa y me llevará con él debajo de la tierra y pudiera yo ver cuevas de piedras preciosas, manantiales cristalinos, tesoros escondidos y... algún duende que me contara al oído todas las cosas bonitas que van a pasar.