Bah, que asco, resulta que ahora me pongo a mirar y no soy yo, es ella.
Yo iba a fumarme un porro, llorar y meterme en la cama. Entonces la llamo y un hombre me dice "Hola, bombón" con la juventud y la salud mental en la voz. Ahá. Será un amigo de ella,se presenta, y ella siempre habla muy bien de mí. Por lo que sea su manera de dirigirse a mí me resulta cálida.Me hace sonreír. No han pasado cinco minutos de conversación cuando ya determinan él, ella y otro él que cogen el coche y que en cincuenta minutos están en Madrid. Noche de improvisación, como aquellas. Nada importaba, sólo conseguir pasarlo bien.Alcanzar la magia, que toda sombra desapareciera mientras la fiesta envolvía el cuerpo. Voy a dejar de pensar un rato en ti de esta manera. Creo que vamos a hacer la paz después de la guerra. Las cosas sólo se comprenden cuando te tocan las fibras. El yo te quiero, yo te perdono no vale para nada, me lo dirás después, cuando los cuervos que has alimentado te piquen los ojos.