jueves, 20 de enero de 2011
Bulle
Tengo el corazón latiendo para que se note que existe desde ayer a las 4 de la mañana. Lo bueno es cómo sube la ansiedad a la garganta y se queda ahí en forma de bola de palabras. Las esquinas de las letras vana acabar por hacerme daño. Mi mente lo mira todo y sube y baja. ¿ Es culpabilidad o sumisión? Mi hermana tiene el mismo trauma. Siempre son las dos cosas cuando las opciones se oponen tanto, recuerdo que en algún momento concluí unir la contradición. También lo de desinflar las emociones, ni tanto ni tan calvo nunca nada. Fuera los siempres, los nuncas, las palabras casa que construyen estancias. Soy un misterio que se desvela, sobre todo si le dejan. Decía lo del corazón, porque dolió. Dolió y entonces ver que yo también, pero no es equilibrado. Tengo bosques de caras, ramas de daños en redondo y en espiral. Yo que quise escuchar tanto. Yo que tanto quise ponerme en el lugar.