Y en el momento crítico cuando estar sola es una camisa de fuerza y mi mente mira el abismo, llama. Ya ha coincidido cinco veces en una sola semana. "Sólo para saber que tal estás". Y su llamada me reconcilia con el mundo, y me curo. Y no se cómo puede ser que el lo supiera, que justo
ese era el momento. Hay un orden exacto de las cosas, y algunos, lo conocen. Lo sienten. Y ese modo de sentir, hay otros que lo esconden. Como el tesoro que se quiere disfrutar a solas.