La resistencia a no verte más, no sé. A creerlo. A aceptarlo, al pude hacer aquello. Las últimas noticias fueron la palabra tragedia... y me temblaban las manos para marcar el número y él me ayudó. Se me cayeron en el corazón las paredes azules y el sol del mediodía. Que camino más largo recorre la certeza hasta ser. El único silencio que se puede ver es el que deja la muerte.
Y en la calle el cuerpo tirando para abajo y la voz de duelo. Caminar hasta tu casa es alejarme de tí, lo saben todas las aceras de julio porque para eso son el infierno. Desde lo alto de la cuesta, tu puerta ya para siempre ya nunca más.
La resistencia al derecho de ser feliz porque hay voces que hablan. La resistencia a dejar el rol y todo lo que el árbol genealógico demanda. Hay sensibilidades que no caben en ningún ser y debe ser por eso lo del ángel varón que se te posa en la cabeza, va contigo defendiéndote con su espada negra.
Por buscarte me encontré con la canción y quiero agradecerte el haberte comunicado. Ya sé que es para siempre. Claro, no había palabras que pudieran estar a la altura hoy, yo lo sabía. Pero ya sabes, esto es sólo el comienzo.
Pues eso.