miércoles, 1 de junio de 2011

Tendida al Sol 2

"Tengo que pasarme por coordinación, quiero proponer una cosa". Cuando llegamos, el campamento es una miniciudad. Es increíble que la plaza dónde en tan sólo hace una semana él y yo nos fumabamos cigarros sentados en la fuente ahora sea un "estado" organizado. Los chicos trabajan duro. Apuesto a que casi no duermen y además encima del suelo. Tienen todos la agitación esa del que está forzando  la máquina pero está contento. Tiene una edad esta revolución, 20 años. Todos paseamos con cara de sorpresa y alegría, es increíble cómo se va montando la cosa, que de la noche a la mañana se haya levantado tanto y con tanto convencimiento.Tengo hambre, le digo, vamos a dónde pone alimentación, seguro que es barato. " Seguro que es gratis" me contesta. "¿Gratis?" y no me lo puedo terminar de creer cuando veo a tantas personas repartiendo comida a todo el que la pide, con un gracias te devuelven una sonrisa. Doy mi firma de apoyo a la acampada, espero mientras informa en la comisión de acción de que un compañero venezolano está en Madrid y que sería una buena ocasión para escuchar su experiencia.   La izquierda tiene sus códigos. La izquierda tampoco, dicen aquí, esto es el despertar del pueblo. Somos apolíticos, somos jóvenes, la generación más preparada de la historia, el trocito sin futuro, los ni ni, y no tenemos curro ni casa. Hay megafonía, cada intervención comienza con un llamamiento: "compañeros", y todos los corazones responden. Están hablando voces de distintas nacionalidades, nos dicen, compañeros, ya nos siguen en París , en Londres, en Berlín, en Italia y en Ciudad de Méjico.¿De verdad que la gente va a despertar?¿En todo el mundo? ¿ De verdad que ya?
Desde megafonía están avisando continuamente a la gente que está subida al enorme andamio de publicidad colgando carteles encima de la cara de Paz Vega ( nunca la envidié tanto). Sois demasiados, dicen, no puede soportar tanto peso, pero desde ahí arriba y con tanto grito cada vez que nace un cartel no oyen nada. Temo por un instante que la revolución acabe en tragedia, esas cosas que pasan cuando todo podría ir bien...me emociona un cartel " People of Europe, rise up" y las lágrimas esas de la raíces, la tierra...
Sigue la música, el corazón bombeando latidos. Le pido que nos vayamos a la batucada, para mí el verdadero núcleo de la célula. Y todavía no sabía cuánto.