viernes, 12 de marzo de 2010


He amado tus manos
tocando las cosas,
llevando las bolsas de la compra.
He amado tus manos 
secas y solas,
y todo lo que antes de mí 
han tocado.
He amado tus manos 
de hombre,
las he deseado.
Las he deseado
encima mío
con la misma ligereza y fuerza
que sobre las demás
que me cuentas.
He amado tus manos,
hombre,
he esperado  que me hicieran.