Ah por qué duermes. Por qué no charla, ojos, besos y acaríciame el pelo. De nuevo un extraño en mi cama. Tu vida parece tan tuya que no me toca y no la sé. Mi vida tan mía que tuya no es. Y sin embargo las manos y sin embargo las bocas, pero ¿dónde está el peso? Todo puede quedar en agua de borrajas, ahora lo que me hubiera gustado es haber aprovechado todas las mañanas. Ahora yo ¿ por qué no antes? ¿por qué el silencio?