lunes, 1 de noviembre de 2010

Sinto como as bestas

Me llama la voz de lejos. Es una pupila de fiebre. Hoy es la noche de todos los muertos, la noche en la que mas abierta está la franja entre los dos mundos. Me gustaría salir al monte para oír jadear a los lobos. Después aullar. Soy un animal, quiero ver la sangre roja del horizonte abierto. La luna me llama desde los espacios abiertos, no quepo en estas paredes, no quepo. Deslizarme en cuclillas, respirar  roncando, salivar, encorvarme y mirar , el aire está tan sólo detrás del pelo. En la ciudad me conformo con dibujar mi cara con mi sangre en un papel sin usar, busco la tinta, saco los dedos y me extiendo. Bailar cortando el aire. ¿Para que envolverme en un cuerpo? Soy la inmensidad. Lo invisible. El latido. Estoy en todas las cosas y a la vez me muevo. Salto, del suelo al techo. Mi visión es granate. Sombras es lo que veo.