domingo, 7 de noviembre de 2010

Con vencimiento

Las mujeres del harén me llevan para dentro y yo digo, no, no es esto lo que quiero y entonces me dicen     "tonta, aquí somos todas amigas". Pero no, no, digo yo...." pero tonta, los hombres son egoístas, sólo nos quedamos nosotras"" pero yo...yo...recuerdo otra cosa...y me cojen de la mano y me acarician y casi me quedo. Pero yo... de antes de nacer, recuerdo....y se ríen tapádose la boca y me bañan y me peinan y me perfuman y yo...."tonta, dicen, no ves que aquí eres una reina. Aquí puedes tener una gran familia que te quiera" sí, pero yo, yo miro el jabón y recuerdo una pompa, una burbuja de dos, donde nadie mas entra, donde nada se necesita y eso es lo que me llena. La luna. Tengo que seguir a la luna detrás de la celosía, aprovechar la noche para echar a andar y no parar hasta que llegue a ella. Hasta que ella me encuentre a mí detrás de algún monte o en una ribera.