sábado, 9 de octubre de 2010

Entonces hay que llamarlo por su nombre.
Ya no sé si quedó algo guardado en la cajita.
Hoy es el día que vendría ya.
Todo el miedo fue vivido
y respirado
muchos años de  ensayo para este momento.
Soy la misma, soy la misma
no existe el tiempo.
La mentira y su destino.
La- re-nun-ciA(A).
Ah bienaventurados los pobres de espíritu
porque
¿qué?
el cristianismo
hasta los tuétanos.
No puedo hablar de nada
porque nada soy
pero los he visto mirándome
tienen ojos grandes
y frentes con palabras raras escritas
como swaroski
o berskha.
A veces abren la boca
y veo como todo
y a todos se los tragan
y  después
salen de otra manera.
Igual es que yo te encajaba.
Para los encadenados de fantasía
yo te encajaba.
Fue ayer y ya hace tanto...
Es a ciegas la vida.
Y la verdad,
lo que es útil   mientras caminas
como la rima a la mala poesía.