Por mi parte fue un error
salir vestida de mariposa
oriental al vuelo,
más las ganas de volar.
Por tu parte
fue un error querer posarte,
tan pronto,
que mis alas
aún
no habían generado polvo.
Todo se volvió
piel desnuda
absurdos adolescentes
camadería
y ambos guardados
de ambos
de lejos.
Un fuego fatuo.
De nuevo.