miércoles, 19 de mayo de 2010

Poco importa que el coche
parezca que se va  a estallar contra mí
si al final hay caminos establecidos
y todo ha de seguir su orden.

No llega a mí, no,
continua por la carretera.

Es como tú.
Vienes hacia mí
hacia mi vas
pero tu objetivo es otro.