martes, 27 de abril de 2010
Así fue
Justo en el momento en el que pronuncio las palabras mágicas "olvídate de mí", me giro y está ahí, enfrente mío. Sonaban Héroes, Los placeres de la pobreza, como un canto iniciático. Yo aún no tenía los diecisiete años.Y de nuevo, me sonríe. Llevábamos un mes sonriéndonos sin conocernos. Sin que nadie se diera cuenta al principio y luego uniendo a nuestros respectivos amigos al juego. Con esas palabras estaba dejando a mi primer amor para siempre después de muchas veces, y al verlo a él ahí, ese hombre bellísimo que me venía sonriendo, de quién tanto hablaban, sólo pude ir y decir "ya está bien de sonreírnos tanto no?" y me miró a la boca para estudiarme "lo que no mola es que tengas novio" y yo le miré a los ojos para contestarle "ya no tengo", con el recién estrenado ex a mis espaldas, impotente dueño de aquel sitio, observándonos . Estuvimos juntos casi tres años, y el día que se fue, se fue con pena. Cuando bastante tiempo más tarde nos tomamos un café y hablamos de nosotros, me dijo "eres la única que no ha querido estar conmigo a toda costa, a cualquier precio". Yo te quise de verdad, le respondí.
Después de esta lucha con lo elementos
son más héroes que nunca: