Son dos lunas crecientes
para ti
que no bailaste ninguna danza.
Pero nunca son bastante.
Tus dedos se deslizan
como por arena fina
que no se atrapa,
te das media vuelta.
Yo me vuelvo al mar.
Sedienta de humedad
me baño aprovechando
miles de mareas.
Pero mental
todo mental.
Pienso en buscar otras manos
y estudiar la diferencia.
Sentir su gozo.
Mirar
al cielo
con quien vea
dos lunas, llenas.