jueves, 18 de marzo de 2010

¿Sabes dónde empieza la solidaridad?
¿Tú te das lo que necesitas?
Y sin viajar a ningún lado,
¿Que necesitan los que te rodean?
Todos, ¿Qué necesitamos?

¿Qué,  que se necesita gastar dinero
para ayudar?
Será para la solidaridad que genera dinero,
desprendidísimo aspirante a solidario.
Porque unos ojos que se nublan de dolor
están necesitados casi tanto
como unas manos hartas de tocarse
a falta de otras manos
Y tanto como un cuerpo…    tan bien vestido,
que solo le rozan telas y tejidos.
Alimentados, sí, pero necesitados.

Hay los mismos necesitados
en una plaza llena de hambrientos
de amor o de alimento,
de alimento o de amor,
que los dos son necesarios para vivir,
y no tanto, uno mas que otro,
que estamos o muertos de buena vida,
o  de mala vida ,malviviendo.
Desprendidísimo aspirante a solidario.
Comience por expulsar de su cuerpo las leyes de mercado.