Quieren intimidarte
no lo dudes.
Como los tuyos,
acostumbrados están
a mirar sin ser mirados.
Y están esperando, las manos.
Quieren asegurar
la estabilidad del que
las lleva colgando.
Saben que pueden ahogar,
van bailando.
Responden a un tirón ancestral.
Ejecutan las órdenes y los mandatos.
Mantienen lo estipulado.
Tu misión es amar.
Sal.
Están ahí fuera.
Y los asustas.