NO espero de ti que me acunes en la desgracia
aunque mi boca pida pan.
No busco que tus manos sustituyan las mías
en un intento de protegerme la luz
sería apagarme
y juro que sé defenderme a oscuras.
No quiero que me llames por mi nombre
cuando no me encuentre
por algo ando buscando otro
vente conmigo.
NO me des salvación
no me des satisfacción
no me des el veneno dulce del dolor
no me des nada.
Sé siempre una roca invisible
anclada en un océano imposible
de navegar
déjame ser gaviota migratoria
buscando algún pez distraído
que le cuente lo que es el mar
y le deje siempre con ganas de más.