viernes, 26 de marzo de 2010

Mujer de hielo

Ahora estoy sola. Sola y roja. Las paredes ya no se empapan de humedad, ni se elevan de amor las plantas. Estos días indios me han venido bien, bien. Me sacó de casa, se levantó sin esfuerzo por mí  por las mañanas. En sus ojos el amor era un pensamiento que se anticipaba al mío para dirigirme en la dirección  necesaria. Ya no me importan los cactus pero nunca los dejo en la ventana. Que sus púas no impidan que entre algo. A mí me interesa más lo que entra por las ventanas. Las puertas son predecibles, son caminos hechos. Una ventana es sólo un orificio por el que hay que atinar, una sugerencia en el campo de visión, más las del techo; me vienen a la cabeza los versos de César Vallejo "confianza en la ventana, no en la puerta"; ese poema es una especie de mantra, lleva un significado casi inaprensible que sin embargo la víscera entiende. Yo mentiría si digo que estoy triste, no y sí, pero es más no, me puede la querencia, me puede el absoluto convencimiento de que ya vale de perder las ganas. Y entonces sí, dolor. Lágrimas de las que pican en la nariz de llevar dispuestas a salir tanto tiempo. Ya no me interesan los laberintos, la intensidad en el sentir que me han quitado los años me ha ayudado a eso. Ahora sé una o dos cosas que antes dudaba que si me hubiera atrevido a seguir me hubieran llevado más lejos. Pero estoy aquí, aquí y ahora, y no existe nada más que el presente eterno con las  ramificaciones mentales a las que llamamos tiempo. Aquí soporto como puedo estar hoy tan espesa. La energía en lo mental, claro, estamos en esas circuntancias. Quiero de un hombre que sepa mirar los ojos que tuve a los 15 años y detrás de ellos, mi camino en el tiempo. Que nunca me faltó una sola fibra cuando se trató de vibrar. Que he persistido en el hielo, he sido pino capaz de crecer a través de la piedra, sin romperse y sin romperla; mi ternura verde  se ha deslizado indemne por debajo de los acontecimientos, y mi mente, aunque se pone de agua, tiene bien anclados los buenos puertos.