Los relámpagos parece que se pueden colar en esta casa, no hay nada entre yo y el cielo. Paa! y la energía es lo único. Lo veo. No he terminado de verlo cuando ya me está recorriendo el cuerpo, ha empezado en algún sitio y ha subido capa por capa, el último impulso ha sido en el cerebro. Lo que tengo que más vale está en lo más interno. O ni está, pero existe.